El inolvidable caballo mayor compartía el día antes de su muerte uno de los deseos más grandes en su corazón y que pronto iba a hacerse realidad.

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Esta semana el mundo despertaba con una de esas noticias que nublan el corazón: el fallecimiento de Johnny Ventura. Su música ha alegrado los pies, los cuerpos y las vidas de millones de personas en cada punto cardinal de la tierra.

Era como sus melodías, puro goce y sabrosura, un talento que se queda por siempre en la tierra y en los escenarios donde las interpretó. El caballo mayor hizo muchas cosas, casi todas, pero le faltó una que anhelaba especialmente y que compartió con sus seguidores de Instagram.

Debido a la pandemia mundial que sigue más latente que nunca, Johnny, como el resto del mundo, mantenía distancias físicas para evitar contagios. Pero contaba los días para que esa separación fuera una anécdota y diera paso a los abrazos, besos y bailes.

"Extraño el calor humano de mi público, vamos a protegernos para regresar pronto a la normalidad", escribía justo un día antes de su marcha junto a este video en el que derrocha amor y cariño con un grupo de fans.

Desafortunadamente no pudo ser. Sin embargo, todo el mundo que le admiró y quiso está bailando y escuchando esas canciones que el dominicano interpretó con su fuerza y magia únicas.

Sus últimos días estuvieron llenos de vida y amor. También en la misma semana de su viaje, presumió con orgullo los 50 años de su hijo, otro de sus grandes sueños personales que pudo hacer realidad.

"Un día como el de hoy, hace 50 años y por coincidencia, martes también, nació mi primer varón. Yo tenía 3 hembras y anhelaba un macho: llegó Juan José. ¡Felicidades mi hijo, que el Sr. te proteja con mucha salud y bendiciones!", escribía.

Tenía tantos planes...entre ellos, regresar a los escenarios, su segunda casa y el paraíso que más feliz le hacía junto a su tierra, República Dominicana. El próximo 24 de septiembre hubiera formado parte de un gran concierto junto a Wilfrido Vargas, Cuquín y otros compañeros, pero no podrá ser.

Le quedaron muchas canciones por cantar, pero también dejó mucha felicidad en las vidas de su público, familiares y amigos. Profundo creyente, aceptaba la voluntad divina, así que desde allá donde esté seguirá brillando con su sonrisa y música eterna. Gracias por todo maestro, Descanse En Paz.