Sarah Talbi demuestra cada día que no hay obstáculos para vivir a plenitud y para disfrutar de la maternidad.
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Sarah Talbi y su hija
Sarah Talbi y su hija
| Credit: Sarah Talbi/IG

Sarah Talbi, una mujer de 38 años de Bruselas, demuestra cada día que no hay obstáculos para vivir a plenitud y para disfrutar de la maternidad. A pesar de que le faltan sus dos brazos, cuida cada día de su pequeña Lilia e inspira a otras mujeres con discapacidades a desafiar los límites.

Como Talbi nació sin brazos, ha desarrollado habilidades increíbles con otras partes de su cuerpo para maquillarse, peinarse, comer, fregar o alimentar a su hija. Nada ha sido obstáculo para llevar la vida que desea.

En todo este tiempo, Talbi ha enseñado a su pequeña de tres años a que deben ayudarse mutuamente. Por ejemplo, si la va a levantar de la cuna, la pequeña pone sus brazos en el cuello, o si le va a dar la comida, las dos acercan sus bocas.

Aunque al inicio de convertirse en madre no fue fácil, lo cierto es que la mujer también cuenta con el apoyo de su esposo, quien la ayuda en todo lo necesario y la crianza de la niña.

"Fue muy difícil porque como madre, quieres ese vínculo directo. Nunca tuve problemas para pedir ayuda cuando se trata de mi discapacidad, pero pedir ayuda cuando se trata de mi bebé fue difícil de soportar", dijo al Daily Mail.

"Los desafíos fueron mayores durante los primeros tres meses cuando un bebé es desconcertantemente frágil", contó.

"Tenía mucho miedo de lastimar a mi bebé, por lo que su padre se hizo mucho cargo", añadió.

Por su parte, la niña ha aprendido a ser muy independiente, y ve como algo normal la discapacidad de su madre. "Mi discapacidad no es tabú y Lilia lo entiende muy bien. Yo misma estoy muy sorprendida de la naturalidad con la que actúa en torno a mi discapacidad, como si fuera solo un detalle", aseguró.

En un principio la mujer, quien también es artista, solo compartía sus trabajos en redes sociales, pero comprendió que era importante compartir su experiencia en la maternidad con los demás.

"Me gusta compartir y demostrar que mi vida es tan normal como la de cualquier otra persona. Creo que mis seguidores entienden que, en general, mi vida y la de ellos no son tan diferentes", finalizó.