A tres años de la muerte de Lorena Rojas, su hija adoptiva, Luciana, fue dejada a cargo de su hermana Mayra. Ahora, la también actriz confiesa que busca educar a su sobrina con los valores suficientes para crear una personalidad propia, alejada de la sombra de su fallecida madre.

By Carolina Amézquita Pino
February 16, 2018

A tres años de la muerte de Lorena Rojas, su hija adoptiva, Luciana, se quedó a cargo de su hermana Mayra. Ahora, la también actriz confiesa que busca educar a su sobrina con los valores suficientes para crear una personalidad propia, alejada de la sombra de su fallecida madre.

“Mi hermana [Lorena Rojas] está presente todo el tiempo. No necesito ver a Luciana para ver a mi hermana”, advirtió Mayra Rojas a los medios de comunicación. “Luciana es una ser independiente; es una niña que tiene brillar con luz propia. Que no tiene porqué cargar con el estigma de la hija de Lorena. Luciana es Luciana”.

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La intérprete de Faría en la teleserie Señora Acero, deja claro que es su responsabilidad guiar a la pequeña para que tenga una vida plena y se convierta en una persona independiente que esté contenta por quién es, sin importar ninguna otra cosa.

“Es el paquete que me va a tocar a mí; enseñar a esa niña a defenderse, a sentirse orgullosa de quién es. No importa quién sea su mamá; no importa si soy yo o fue Lorena o fue otra persona, lo importante es quién es Luciana y lo quiero es que la niña viva a lo largo de su vida”, agregó.

Mayra Rojas agradece a la vida la oportunidad de ser quien cuide de la hija de su hermana; sin embargo, está consciente que aunque ahora es la madre de crianza de la pequeña, su hermana Lorena es la madre que la concibió con el alma y la entrega.

“Para mí Luciana es un regalo, pero [a] mi hermana no la sustituye absolutamente nadie”, concluyó.

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