La presentadora y experta en moda Lilliana Vázquez habla de su nueva vida como mamá y muestra en exclusiva la habitación de su hijo Santi.

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La vida le ha cambiado por completo a Lilliana Vázquez desde la llegada de su príncipe Santiago. La copresentadora de E! News y su esposo Patrick McGrath decidieron no enterarse del sexo de su bebé hasta el nacimiento de su hijo Santi en julio. "Recuerdo que lo miré con absoluto asombro y pensé en lo bendecidos que somos de poder compartir nuestras vidas con él. Nada más importaba en ese momento", confiesa del momento que tuvo a su bebé en brazos.

La experta en moda, de raíces mexicanas y puertorriqueñas, se sometió a fertilización in vitro para lograr su sueño de ser mamá. Si bien fue un proceso difícil, todo ha valido la pena. "Borré todo el dolor que sufrí con mi batalla contra la infertilidad", confiesa sobre esta nueva etapa de alegría en casa con el chiquitín.

La habitación de Santi —que Vázquez comparte aquí en exclusiva—refleja la paz y armonía que viven como familia. "Cuando no sabes el sexo de tu bebé, puedes explorar diferentes paletas e inclinarte por colores que permitan que suceda algo inesperado y hermoso", aconseja. "En lugar de concentrarnos en un tema o paleta específico, nos concentramos en un estado de ánimo y usamos una combinación de texturas y colores en crema, negro y tabaco con toques de amarillo mostaza y oro".

Con la ayuda de Pottery Barn Kids, creó un espacio que proyecta serenidad. "Con una selección de artículos atemporales y piezas artesanales, pudimos convertir mis ideas en un hermoso espacio que podemos disfrutar en familia", añade. "Cuando entro a la habitación, me siento inspirada, alegre y con una sensación de calidez. ¡Todo lo que quiero que sienta Santi! También queríamos rodear a Santi con piezas que representan nuestra cultura, como el tejido Otomí que cuelga sobre su cuna que me regaló mi mamá de México. Un tejido Otomí es una hermosa tradición mexicana que se ha transmitido por generaciones,  y espero que haga que Santi sienta que su familia pasada y presente lo está cuidando siempre". 

Lilliana Vazquez Nursery
Credit: Cortesía de Pottery Barn Kids

Vázquez jamás olvidará el día que su hijo nació. "Tenía mucho miedo, pero mi esposo estaba a mi lado, sosteniendo mi mano y animándome a mantenerme fuerte, aunque temblaba de los nervios y lloraba de la emoción", cuenta. Recuperarse de su cesárea ha tenido sus retos.

"Pensé que me estaría levantando y moviéndome tan pronto llegara a casa del hospital, pero mi recuperación ha sido mucho más difícil. Una cesárea es una cirugía bien grande y toma volver  a sentirse como uno mismo. La parte más difícil ha sido la recuperación emocional", confiesa la madre primeriza, quien se sentía culpable al no poder cargar al niño los primeros días y requerir ayuda para cuidarlo. "Ahora sé que necesito cuidarme a mí misma para poder ser lo mejor para él".

Santi ya tiene alrededor de un mes y los padres se han ido adaptando a su nueva rutina con el bebé. "Es emocionante, agotador y gratificante al mismo tiempo", confiesa y agradece el apoyo de su mamá. "No hay nadie mejor para ayudarme a aprender a cuidar a Santi que mi mamá. Ella ha estado con nosotros durante tres semanas y tengo mucha suerte de contar con su experiencia, amor y cuidado". 

Tener que sacrificar horas de sueño es un desafío para cualquier madre de un recién nacido. "El mejor consejo que puedo dar es recordar que esto es solo temporal. Cuando tienes a un recién nacido, tu hijo o hija te necesita constantemente, y yo sé que cuando Santi tenga unos añitos más, yo voy a extrañar estos momentos cuando solamente éramos los dos solitos en las noches largas", dice. "En lugar de concentrarme en lo que falta (dormir y bañarme), creo que es mejor concentrarse en estos momentos especiales, y lo importante que es desarrollar una relación entre mamá e hijo eterna".

Convertirse en madre le ha enseñado que a veces hay que romper las reglas. "Harás cosas que juraste que nunca harías, dirás cosas que jamás pensaste decir y te reirás de lo mucho que creías saber sobre la maternidad, la paternidad y simplemente sobrevivir a tener un recién nacido", admite. "Ahora que me pongo a pensar en todas mis listas y reglas me hacen reír porque ser mamá no es nada organizado, a veces todo es a lo loco. Todos los días sigo aprendiendo algo nuevo sobre mí y mi hijo".

Eso sí, ha vivido momentos mágicos e inolvidables en esta primera etapa de conocer a su bebé. "¡He disfrutado todo! Cada minuto estar con él es una bendición. Disfruto darle de comer, vestirlo, acariciarlo a cada rato. Pero más que nada, me encanta verlo dormir tranquilito (cuando no está llorando)", cuenta risueña. "Este bebé es un angelito de Dios con una vida llena de mucho amor por delante. Estoy tratando de disfrutar cada momento, cada minuto con él".