Vanessa Lyon y Carlos Calderón cuentan en exclusiva su experiencia de recibir a su hijo, León, y dan detalles de su nueva vida. ¿Qué ha cambiado en su rutina? ¿Hubo problemas a la hora de elegir el nombre? Los detalles aquí.

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Carlos Calderon, Vanessa Lyon y Leon
Credit: Keily Rotundo/Drishti Dream Photography/@drishtidream

La tranquilidad de Carlos Calderón mientras veía televisión el 5 de septiembre fue interrumpida cuando Vanessa Lyon salió del baño. "Me dice: 'Carlos, creo que ya se me rompió la fuente' ", recuerda el mexicano, quien sin pensarlo cogió la maleta que tenían preparada y llevó a su pareja al hospital. "Fue más difícil para mí entrar en el control de la situación porque fueron casi doce horas que ella estuvo en cama con contracciones".

Eso sí, cuando el doctor dijo "es tiempo", el copresentador de Despierta América (Univision) entró en acción. "Me fui con todo mi equipo de fotografía al quirófano y los doctores me dijeron: '¿Adónde cree usted que va señor?'. Y yo: 'Quítense, yo soy de Univision' ", recuerda con tremenda carcajada Calderón, quien puso una mano en la frente de su pareja y con la otra grabó el alumbramiento. "Fue poderoso ver a Vane en esa situación de estar dando vida".

Para Lyon ese poder se lo transmitió el padre de su hijo. "Yo estaba enfocada en la reacción de Carlos porque él estaba de mi lado grabando todo; él me iba llevando y diciendo cómo iba todo. Me decía: 'Ahí viene, ahí viene' ", narra la actriz, quien tuvo que ser sometida a una cesárea ya que el bebé era muy grande para llegar a este mundo por parto natural. "Cuando lo bajaron y me lo pusieron cerca, León estaba llorando y lo pusieron en mi pecho y paró de llorar", dice. Y agrega conmovida: "Nunca voy a olvidar eso; fue como una conexión instantánea".

Esa misma conexión sintió Calderón a la hora de cortar el cordón umbilical de su primogénito. "Es muy bonito y muy emotivo, impresionante. Ya sin cordón y envuelto me lo dieron, y yo fui el que se lo di a Vane", recuerda. "Cuando salió, lo primero que dije fue; '¡qué bonito!', porque todo el mundo me había preparado para ver al monstruo de la laguna azul. Me decían que salen apachurrados, que salen azules y cuando salió ese bebé tan bonito… ahí como [que] el tiempo entra en otra dimensión".

De esa nueva dimensión en la que viven ahora Calderón y Lyon, de lo que los motivó a llamar a su primogénito León, del horror que vivieron tras infectarse de la covid-19 en la dulce espera y de su día a día, la pareja habla aquí en exclusiva.

Carlos Calderon, Vanessa Lyon y Leon
Credit: Keily Rotundo/Drishti Dream Photography/@drishtidream

¿Cómo vivieron el día en que dieron la bienvenida a León?

Vanessa: Quería cumplir mis semanas completas y así pasaron las 40 semanas, y pensamos que nos iba a tocar inducir [el parto]. A la medianoche del día que él estaba programado para que naciera en parto natural se rompió la fuente y corrimos en la madrugada. No pudimos tenerlo de forma natural porque el bebé era muy grande para mi cuerpo. Pero hice el intento de hacerlo natural. Carlos estuvo conmigo en todo el proceso.

Estuvimos bastante calmados para las expectativas. Uno comete el error de escuchar las experiencias ajenas en lugar de vivir tu propia jornada.

Una curiosidad del bebé es que lo concebimos el mismo día que a mí me concibieron. El 10 de diciembre. Mi due date era el 5 de septiembre también, pero a mí me tuvieron que inducir.

Carlos Calderon, Vanessa Lyon y Leon
Credit: Keily Rotundo/Drishti Dream Photography/@drishtidream

¿Cuántas horas fueron de parto?

V: Se rompió la bolsa exactamente a la medianoche del 5 de septiembre, que fue el día que el doctor programó. De ahí llegamos al hospital, las contracciones fueron dolores impresionantes y dilaté hasta cinco centímetros las primeras cinco horas, que les pareció bastante rápido, pero ya de ahí después de siete horas no dilaté más. Entonces el doctor dijo: 'A estas alturas ya no vas a dilatar más y él ya no va a bajar más, así que va a tocar hacer cesárea'. Yo estaba abierta a las dos opciones, quería [parto] natural por la experiencia, pero también le vi el lado positivo de la cesárea, que los bebés nacen sin trauma. Lo tuve a mediodía.

Todo fue perfecto, de verdad que no hubo ninguna complicación. Hasta sentí que fue bastante rápida la cesárea. Estuve despierta todo el tiempo, fue espectacular escuchar su llanto la primera vez.

Carlos Calderon, Vanessa Lyon y Leon
Credit: Keily Rotundo/Drishti Dream Photography/@drishtidream

Cuando lo tuviste en tus brazos, ¿qué fue lo que pasó por tu mente?

V: Es rarísimo porque estaba enfocada en la reacción de Carlos porque él estaba de mi lado grabando todo y al escucharlo él me iba llevando y diciendo cómo iba todo. Me decía: 'Ahí viene, ahí viene'. Y yo no sentía nada. Sentía solo el movimiento de la cirugía, así que cuando escuché su llanto por primera vez fue como reconocer a alguien que es mío. Cuando lo bajaron y me lo pusieron cerca, León estaba llorando y lo pusieron en mi pecho y paró de llorar. Nunca voy a olvidar eso; fue como una conexión instantánea. Mi lactóloga le llama que es su hábitat y fue como ponerlo en su hábitat. Sintió mi pecho, fue demasiado hermoso.

Carlos Calderon, Vanessa Lyon y Leon
Credit: Keily Rotundo/Drishti Dream Photography/@drishtidream

¿Cómo viviste tú esos momentos, Carlos?

Carlos: Para mí se sintió como si fueran siete años y ella lo resumió como si no hubiera pasado nada [risas].  Yo estaba viendo televisión tranquilamente. Todavía esperábamos que íbamos a tener otros cuatro o cinco días. De hecho teníamos planes de arreglar unas cosas en el cuarto al día siguiente. De repente ella entra al baño y me dice: 'Carlos, creo que ya se me rompió la fuente'. Yo te juro que siento que nos preparamos muy bien, ya teníamos todo listo, fue literalmente agarrar dos cositas, nos fuimos en el coche.

Llegamos al hospital  y ya estaba todo listo. Fue más difícil para mí entrar en el control de la situación porque fue muchísimo [tiempo], fueron casi 12 horas que ella estuvo en cama con contracciones. Todo el proceso para mí fue el observar a toda la gente que estaba entrando, la gente enmascarada y ya sabes.

Y ya cuando el doctor nos dijo 'es tiempo', yo me fui con todo mi equipo de fotografía al quirófano y los doctores me dijeron: '¿Adónde cree usted que va señor?'. Y yo: 'Quítense, yo soy de Univision' [risas]. Traté de poner mis cámaras donde pude y ahí fue una experiencia real. Fue poderoso ver a Vane en esa situación de estar dando vida.

Carlos Calderon, Vanessa Lyon y Leon
Credit: Keily Rotundo/Drishti Dream Photography/@drishtidream

Yo tenía una mano en la cabeza [de Vane] y con la otra mano trataba de grabar lo que estaba pasando [en su vientre], y cuando salió el bebé lo primero que dije fue '¡qué bonito!' porque todo el mundo me había preparado para ver al monstruo de la laguna azul. Me decían que salen apachurrados, que salen azules y cuando salió ese bebé tan bonito… inmediatamente le dije a Vane que ya había salido. Y ahí como [que] el tiempo entra en otra dimensión.

Cuando veo el video y veo que me dieron las tijeras y corté el cordón umbilical, es muy bonito y muy emotivo, impresionante. Ya sin cordón y envuelto me lo dieron y yo fui el que se lo di a Vane.

De hecho ahorita que estamos hablando en esta entrevista [y León] está con Vane en su pecho, está en su hábitat.

¿Por qué elegir el nombre de León para el bebé?

C: Fue una cosa bien chistosa porque Vane me dijo en el embarazo: 'Carlos, tú sabes que hoy en día como las mujeres somos las que llevamos al bebé en nuestro vientre, pues le ponemos nosotros el apellido a nuestros bebés'. Y yo: '¿Qué?'. Obvio tenía ya las hormonas alteradas y yo tenía que tener paciencia.

Así que le dije que yo era el último Calderón de la familia, que si no le ponía el apellido ya no iban a ver más Calderones. Pero me dijo que a ella le gustaría que la memoria de su padre viviera a través de su hijo. Y nos fuimos a acostar enojados con el tema.

A la mañana siguiente me dice: 'Carlos se me ocurrió algo, ¿por qué no le ponemos de nombre León' y yo me enchilo [enojo] y le dije: '¿Quieres que se llame León Lyon?'. Y me dijo que no, que era León Calderón. Así que va un homenaje para el papá de Vane y los Calderón viven, así que todos felices y contentos.

Hay un antes y un después, ¿cómo ha cambiado su vida en estos días?

V: Lo que dicen del instinto, que está trillada esa frase, pero el instinto es automático. Yo que era libre en mi carrera, he viajado por mi trabajo y sentía que esto [del embarazo] iba a cortarme las alas, pero creo que ha despertado un instinto impresionante donde amo verlo, estoy entregándole [todo] al cien por ciento. Todo pasa a segundo plano. Mis prioridades cambiaron. Yo venía con miedo y creo que fue por escuchar las experiencias ajenas; es un poco tóxico. Creo que cada uno debe de vivir su propio proceso y su propia historia.

Nos hemos acoplado muy bien, mejor de lo que pensamos.

¿Le estás dando de comer?

V: Sí, cada dos o tres horas. El sueño era mi prioridad, pero ahorita no me pesa despertarme tan seguido; lo disfruto. Pasa el tiempo tan rápido, la semana pasada lo llevamos al doctor y creció una pulgada. Me puse a llorar, está creciendo muy rápido.

C: Ha sido todo muy natural. Con mis sobrinos me pasó, desde que nacieron los metía a bañar. No sé qué hay en mí que fue muy natural. Yo lo baño, le doy de comer, le cambio los pañales, le arreglé el cuarto. Le hicimos una selva minimalista, le cambio la ropa, lo arrullo, lo duermo, le hago de todo. Me siento superorgulloso. Hasta ya aprendí qué quiere decir su llorido y ver que todos los problemas [que hemos vivido] han sido problemitas a fin de cuentas. Y ver mi casa y todo tan en paz, me hace sentir muy orgulloso.

¿A quién se parece?

C: Yo tengo en mi mente de mí de recién nacido y yo lo veo mucho en esa foto, los dos queremos que se parezca a los dos.

V: Yo lo veo mezclado.

C: Pero eso sí, está muy guapo, es una mezcla buena.

Carlos Calderon, Vanessa Lyon y Leon
Credit: Keily Rotundo/Drishti Dream Photography/@drishtidream

Hablando de esos problemas, ¿cómo fue que vivieron los días cuando se infectaron de coronavirus?

C: Fue horrible, fue horrible. Nosotros quisimos separar la memoria de todo eso, de esta [nueva] faceta, porque fue de esas cosas que pasan en cámara lenta. Vane estaba desvanecida la mayor parte del tiempo. Tomamos la decisión de no ir al hospital y yo la atendí con oxígeno, amor y sancocho colombiano. Fue una situación muy difícil para los tres.

Cuando llegamos al hospital todavía teníamos el virus activo, estaba registrándose como si estuviéramos enfermos de [la] covid-19, así que obligaron al hospital [a] tratarnos de una manera que no esperábamos y fue difícil de asimilar, pero fue una experiencia muy bonita. Nos unió más, el [personal del] hospital se portó extraordinariamente bien.

Yo no sentí miedo, sentí un alto sentido de responsabilidad y de amor por Vane y Leoncito. Nos dice la doctora que hay muchos bebés de covid. Uno de los síntomas es que uno está bien caliente [risas].

V: Yo estuve encerrada todo el tiempo, por eso la sorpresa del contagio; creo que fue en un brunch cuando estábamos desayunando.

¿Cómo está tu mamá, Carlos?

C: Mi mamá podría estar en una casa de campaña aquí afuera lista para entrar en cuanto lo necesita. Viene cada vez que Vane lo necesita.

¿Tienen padrinos?

C: Los dos son celebridades, ya les contaremos. Va a estar muy cotorro.

V: Es un rol muy importante, no sé si has escuchado que es muy común que hay padrinos que la última vez que lo viste fue el día de su bautizo. Queremos elegir a alguien que apoye al bebé.

¿Están cuidando ustedes solos a León?

V: Sí. Él está creciendo por minuto, es mi nuevo proyecto. Estoy dedicada a mi bebé y a mi pareja. Carlos y yo nos encontramos en ese punto exacto en el que hacía falta esta parte sólida y emocional. Y tener a este bebé, ¡imagínate!