Usuarios de redes lanzaron su veneno contra los hijitos de la actriz en su foto de regreso a clases llamándolos "gordos" y "fachosos" Ella respondió con furia.

Por Mayra Mangal
Septiembre 07, 2018
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Las redes sociales son realmente un arma de doble filo. Constantemente vemos a celebridades ser alabadas por las fotos que publican, pero vemos cómo se convierten en víctimas de feroces ataques por igual. Esta vez el blanco del veneno fueron los hijos de Tori Spelling quien colgó una foto para presumir el regreso a clases de sus "bebés".

La instantánea apareció en redes a mediados de semana, mostrando a cuatro de los cinco hijos de la actriz de 45 años camino al colegio. Liam, de 11 años y Finn, de 6, aparecen sonrientes al lado de sus hermanas Stella, de 10 y Hattie, de 6.

Los niños vestían de forma casual con shorts, camisetas y tenis, algo que a algunos les pareció poco apropiado. "Parecen recién salidos de la cama", comentó alguien en Instagram. "Se ven medio fachosos e muy poco contentos en su primer día de escuela" observó alguien más.

Luego vino el tema de su peso. "Estos niños se ven gordos. a gordura no es saludable", dijo una venenosa lengua. "¿[Tori] por qué dejas que estos niños preciosos estén fuera de forma?"

Esta no es la primera vez que la familia de Spelling recibe ataques en redes. Cuando ella publicó esta foto en agosto la atacaron si piedad reprochándole que hubiera dejado que su hijo mayor se hubiera puesto "tan grande" y "gordo".

Luego se le fueron encima a su marido, Dean McDermott, a quien calificaron de "avejentado", "acabado" y preguntaron sin cesar que "¿qué le pasó" "¿por qué se ven tan viejo?".

Lógicamente, la exestrella de Beverly Hills 90210 no se ha quedado callada y le contestó a los haters como se merecen: con más veneno.

"Soy una mamá orgullosa de mis ositos y disfruto compartir el viaje de nuestra familia con mi familia, amigos, fans y con la comunidad en línea que me apoya y es leal". apuntó.

"Para todos aquellos individuos que sintieron la nacesidad de avergonzarme por mis hijos o avergonazarlos a ellos, yo y mis hijos les decimos: ¡ojalá les de vergüenza!", sentenció. "Fui educada para creer que si no tienes nada bueno que decir de alguien es mejor no decir nada del todo". ¡Bien por ella!