La conductora de La banda (Univisión) explica cómo ha evolucionado su matromonio desde la llegada de su primer hijo, Matteo.

Por Alexander Mabry-Paraiso
Noviembre 09, 2016
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La relación entre Alejandra Espinoza y Aníbal Marrero no es la misma desde que llegó el pequeño Matteo a sus vidas, no solo por el hecho de que su bebé sea supermovido, hay otras cosas que no son iguales.

“Aníbal todo el tiempo me está diciendo que hay que salir más”, compartió Espinoza durante una entrevista con People en Español, para quien es la portada de diciembre/enero. “Y yo me rehuso”.

Para Marrero el problema es que el hecho de salir solos les crea un sentimiento de culpabilidad. “Es que nos sentimos mal cuando salimos y no salimos con él”. explicó. En el caso de Espinoza, quien está muy centrada en sus nuevos proyectos, no tiene sentido salir, si no es para disfrutar de Matteo.

Otro aspecto que no es igual desde que nació su primogénito es la cama. “Dormir es un problema. Antes dormíamos así, como una trenza. Entonces ahora yo duermo con un pie en la cara”, dijo Marrero. “[Hay] como una separación. Hemos tratado de que él duerma en su cuna pero se despierta como a las tres de la mañana y empieza a llorar, que se escucha por toda la calle”.

Pero a pesar de todo, ambos coinciden que el amor sigue fluyendo y que trabajan para mantenerlo muy vivo, por el bien de Matteo. “Nosotros sabemos que para que Matteo esté bien, tenemos que estar bien nosotros: tenemos que estar bien como pareja, tenemos que seguir enamorados para así darle amor al niño, para que así Matteo crezca en una familia unida que es lo que queremos”, nos contó Espinoza.

Además, como padres no se conforman con Matteo, quieren más hijos. “Puede que llegue uno en cualquier momento… Queremos por lo menos dos más”, dijo Marrero. “Un chico y una chica”.