¡Se avecinan las fechas más entrañables del año! Pero no hay que negarlo, también son las más complicadas a causa de infinidad de factores. Repasamos los sencillos y sabios consejos que nos ofrece el Departamento de Salud de los Estados Unidos para que al terminar la Navidad no sintamos que nos pasó un huracán por encima.

Por Nuria Domenech
Diciembre 15, 2019
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¡Se acercan las fechas más entrañables del año! Llega la Navidad y de su mano la oportunidad de agradecer todo lo bueno que nos rodea, el momento de pasar tiempo de calidad con la familia, los amigos y celebrar la vida.

Estas fechas navideñas son idóneas para reconectarnos con nuestra espiritualidad y recapacitar sobre lo que es o no verdaderamente importante… Una de las cosas más valiosas por las que hay que estar agradecidos es sin duda la salud, así que no la descuidemos estas próximas semanas.

Con esta intención, repasamos los sencillos consejos que nos ofrece el Departamento de Salud de los Estados Unidos.

Cuida tu nivel de estrés. No dejes que las fiestas dañen tu salud o la de tu libro de cheques. Cumple lo que te propongas y no gastes de más. Crea un balance entre tu trabajo, tu familia y tu tiempo libre. Apóyate en tus seres queridos. Relájate y sé positivo. Asegúrate de estar durmiendo lo necesario.

Viaja con cuidado. Ya sea que atravieses la ciudad o des la vuelta al mundo, mantente seguro. Si bebes, no manejes y si alguien a tu alrededor está dispuesto a hacerlo, no lo consientas.

No olvides ponerte siempre el cinturón de seguridad a la hora de manejar y llevar a tus hijos sentados y asegurados en la forma correcta, sillita correspondiente o booster según su edad, peso, etc.

Mantente calentito… El frío causa problemas de salud severos, especialmente en los niños y en los ancianos. Viste con varias capas, abrígate y mantente seco.

Lava tus manos con frecuencia. Es un detalle sencillísimo pero vital para ahorrarte muchas enfermedades o transmitir tus gérmenes a los demás. Usa agua corriente, jabón y emplea al menos 20 segundos en hacerlo. Cúbrete la nariz y la boca si estornudas con un pañuelo. Si no tienes uno a mano, entonces hazlo en la manga o cerca del codo, pero nunca en las manos o lávatelas inmediatamente después.

No fumes. Tampoco seas fumador pasivo respirando el humo de los demás.

Vigila a los niños. Mientras comen y mientras juegan, siempre están en un alto riesgo de accidente sin supervisión. Mantén fuera de su alcance todo lo potencialmente peligroso para ellos, juguetes, comidas, bebidas, líquidos de limpieza, monedas o caramelos duros con los que puedan ahogarse…

Aprende primeros auxilios para saber que hacer en casos como esos. Asegúrate que utilizan los juguetes de forma correcta. Pon reglas y normas para que no hagan mal uso de las pantallas electrónicas.

No te lesiones. Lleva casco si sales a pasear en bici o monopatín. Los accidentes pueden pasar siempre y especialmente durante estas fiestas. Utiliza escaleras en vez de treparte por cualquier lado a la hora de colgar los adornos de Navidad.

Deja los fuegos artificiales o cohetes para los profesionales en la materia. Es común que haya fuegos en las casas debido al mal uso de las velas, las chimeneas y los hornos sin atender.

No uses generadores, grills o cosas que necesiten gasolina o carbón para arder dentro de casa o en el garaje. Ten un detector de humo y monóxido de carbono en casa. Comprueba que funcionen una vez al mes y cambia las baterías dos veces al año.

Prepara las comidas con cuidado. Para no enfermar ni tú ni tu familia, lava tus manos y la superficie de la cocina a menudo. Evita la contaminación de la comida manteniendo la carne cruda, el pollo, el marisco y los huevos sobre diferentes superficies al prepararlos. Cocina los alimentos a la temperatura adecuada. No olvides al terminar meterlos al refri no más de dos horas después. Come sano y mantente activo.

Hazte un chequeo médico y ponte las vacunas. La medicina preventiva puede encontrar problemas de forma temprana y solucionarlos, así como las vacunas que prevén enfermedades y salvan vidas.