Todavía en proceso de recuperación, la actriz hizo un vivo contando la pesadilla que ella y su familia vivieron por culpa del coronavirus.

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Risas y lágrimas. Esos fueron dos de los ingredientes del directo que Ximena Duque ofreció a sus seguidores para contar con detalle todo lo vivido.

Mucho más recuperada pero todavía en proceso de curación, la empresaria colombiana quiso compartir con sus fieles seguidores cómo cree que se contagió de coronavirus.

"Yo me iba a hacer las pestañas o las uñas y me aseguraba que la gente que me atendiera no tuviera el virus, que me mostraran una prueba de que estaban negativos. Pero realmente hay muchos falsos positivos y falsos negativos", explicó la feliz mamá de Luna.

A la conclusión a la que llegaron es que ella ya lo tenía, lo que pasa es que tardó más en dar la cara. "Tampoco tenía síntomas y ese es el problema, hay mucha gente que se hace el test, sale negativo, pero tiene el virus y es cuando más contagia a las demás personas", prosiguió.

Los siguientes 13 días fueron aterradores. No solo por el malestar físico, sino por no poder ver a sus hijos y a su marido, Jay Adkins. "No poderme acercar a mi hija en este periodo de 20 días ha sido muy difícil... Como mamá eso ha sido lo mas duro que me ha tocado vivir", continuó con lágrimas en los ojos.

Todavía no puede acercarse a los suyos, pero los dolores ya van remitiendo y cada vez queda menos para ese gran abrazo familiar. Lo importante es haber superado los problemas de salud que la llevaron al hospital con un cuadro de neumonía en ambos pulmones.

Después de casi dos semanas de fiebre y con problemas fuertes de respiración, Ximena tuvo que ser ingresada. "Tienes los dos pulmones comprometidos", le dijo el médico. Ahí vino la otra parte desagradable, estar sola en el hospital sin poder ver a los suyos.

Su fortaleza, su fe en Dios, su amor a su familia y, sobre todo, esa vida que lleva en su interior y que en unas semanas verá la luz, le ayudó a mantenerse firme y seguir luchando.

Todavía está en aislamiento en casa pero al menos puede ver a los suyos, escucharlos a viva voz y sentirles cerquita. Hasta que no dé negativo no pueden besarse ni hacerse cariños, pero ya cuenta los segundos para que ese momento llegue.

Su mensaje final no es otro que el de cuidarse, amarse y amar a los demás. "Es hora de dejar de ser egoístas y pensar en el ser humano que tenemos al frente", añadió. Unas palabras que compartió muy emocionada y que espera que todos seamos capaces de cumplir.