A 25 años de haber dejado atrás su Cuba natal en busca de una vida mejor en Estados Unidos, el galán de telenovelas es el claro ejemplo del sueño americano hecho realidad.

Por Moisés González
Junio 29, 2020
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Hoy disfruta de una vida acomodada llena de lujos tras tres lustros de exitosa carrera artística, pero no siempre fue así. William Levy sabe muy bien lo que es no tener nada que echarse a la boca o construir una pelota con calcetines para poder jugar durante su infancia. Así lo recordó este domingo a través de sus redes sociales el galán de exitosas telenovelas como Cuidado con el ángel coincidiendo con el 25 aniversario de su llegada a Estados Unidos.

"Aunque tuve una infancia hermosa en Cuba, debo decir que no fue la más fácil. Con solo un cuarto de pollo por persona al mes, un pan por persona al día y raciones de comida limitadas, siempre tenía hambre. No teníamos lujos como pasta de dientes, así que usamos carbón y bicarbonato de sodio. Poníamos calcetines juntos para hacer una pelota de béisbol y jugamos sin zapatos. Con creatividad e ingenio siempre encontramos una manera de perseverar", comenzó compartiendo el también galán del melodrama mexicano Triunfo del amor.

William Levy
Mezcalent

Pero, sin duda, la parte más difícil de crecer en Cuba para Levy ‘fue no tener libertad’.

"Nuestra capacidad de soñar y nuestros destinos eran limitados. Sabíamos que no importaba cuánto trabajáramos o estudiáramos o cuán grandes fueran nuestros sueños, siempre tendríamos los mismos resultados. Todos estábamos destinados a vivir la misma vida pobre y miserable sin futuro", reconoció William ante sus 7 millones de seguidores de Instagram.

"Finalmente, me di cuenta de que mi única esperanza era abandonar el país. Pasé mis días contemplando el océano y soñando con algún día llegar a los Estados Unidos de América, un país donde todo es posible", prosiguió el cotizado galán de las telenovelas.

Justo ayer que se cumplieron 25 años desde que pisó por primera vez suelo estadounidense el actor no pudo dejar de agradecer al país por haberle abierto las puertas de una vida nueva.

"No tenía dinero y no hablaba el idioma, pero eso no importó porque finalmente tuve la libertad de vivir la vida que elijo y en los Estados Unidos, el cielo es el límite. Esto también marca el día en que se abrió la puerta al resto del mundo. Desde entonces, ha sido un hermoso viaje. Gracias Dios, gracias Estados Unidos, gracias México, gracias América Latina y gracias a todos mis fanáticos de todo el mundo por darme tanto amor y hacer realidad los sueños de ese pequeño niño cubano", concluyó su emotivo mensaje el intérprete de 39 años.