Mientras Gaby Spanic recorre el mundo con su trabajo, su hermana gemela se ha apartado del glamour y las alfombras rojas para vivir una vida más tranquila. Así es su mundo en la actualidad.

Por Teresa Aranguez
Octubre 17, 2020
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Durante muchos años el apellido Spanic era un éxito por partida doble, tanto Gaby como Daniela eran dos de los rostros más bellos y queridos de la televisión, llegando incluso a compartir créditos en la exitosa telenovela mexicana La usurpadora.

Mientras la que fuera su protagonista principal sigue arrasando como actriz y recorriendo el mundo, más recientemente Hungría donde Gaby participa en Dancing with the stars, Dani permanece alejada de todo lo que tiene que ver con las lentejuelas y la alfombra roja.

Su vida está centrada en su familia y, sobre todo, su hija Katalina, un auténtico milagro para ella pues en 2007 la también conductora sufrió un derrame cerebral estando embarazada de ella. Una situación de la que salió vencedora y con su hija en brazos. Pero, ¿en qué anda en estos momentos?

Sus redes son pura energía positiva y sonrisas. En casi todas sus publicaciones se deja ver encantada de la vida y, en la mayoría de los casos, junto al gran amor de su vida, su hija. La jovencita está hecha toda una mujer que se desvive por su progenitora, su gran cómplice y compañera de aventuras, especialmente desde que se divorciara de su padre, Ademar Nahun, hace más de dos años.

Aunque está alejada de la televisión y los sets de grabación, Dani sigue mostrando la artista que lleva dentro en los dibujos de acuarela que comparte. Una afición desconocida y que se le da de lo más bien.

Agradecida eternamente con su público, siempre les regala imágenes y recuerdos del pasado, además de palabras de agradecimiento por seguir acompañándola incluso en estos momentos alejada de los flashes.

Daniela ha decidido disfrutar al máximo de la vida después de los sustos tan graves que ha tenido de salud. El más reciente fue hace apenas un año. La actriz y conductora sufrió un bajón muy fuerte de sodio que le pudo haber costado la vida. Así lo contó al programa Sale el sol.

Aunque el derrame cerebral le dejó secuelas, Dani no ha dejado de trabajar en su bienestar y su salud, su mayor prioridad. Por supuesto, no se olvida de sus fans y de una etapa dorada que le dejó grandes momentos y recuerdos que marcaron una importantísima etapa de su vida.

Una trayectoria profesional que puede retomar cuando quiera pues a sus 46 años todavía tiene un futuro prometedor por delante. De momento ha elegido estar detrás de las cámaras, con los suyos y disfrutando de los pequeños detalles de la vida, que casi siempre son los más grandes.

Lo que no le falta es el cariño sincero de un público que la recuerda y espera para cuando algún día decida regresar a la que fue su casa, la televisión.