Vanessa Bryant denunció hoy al departamento de la policía de Los Angeles por las fotos tomadas de los cadávares de las víctimas de la tragedia aérea, entre los que se encontraban su esposo y su hija Gigi, en la escena del accidente por oficiales ajenos a la investigación.

Por Nuria Domenech
Mayo 08, 2020
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Vanessa Bryant interpuso una nueva demanda legal con motivo de lo sucedido tras el accidente en el que su esposo, Kobe Bryant, y su hija de trece años Gigi perdieron la vida hace poco más de tres meses.

Al extraordinario dolor de la muerte de ambos en tan trágicas circunstancias al estrellarse el helicóptero en el que volaban junto a otras siete personas, se unió la terrible pesadilla de saber que alguien había tomado fotos de sus restos en el lugar del accidente antes de que levantaran sus cuerpos y que habían comenzado a circular.

La demanda, en una información exclusiva conseguida por la anglosajona People, establece una denuncia al Departamento de Policía del Condado de Los Ángeles por daños emocionales y mentales causados a la viuda de Kobe tras la revelación de que las fotos supuestamente estaban siendo compartidas por algunos de los oficiales a terceras personas ajenas por completo a la investigación.

El hecho sucedió incluso después de que Vanessa Bryant llamara personalmente al sheriff, Alex Villanueva, la misma mañana del accidente para rogarle que se asegurara de la privacidad del lugar para que algo así no llegara a suceder.

“La realidad, sin embargo, es que había al menos 8 policías en la escena del accidente tomando fotos con sus celulares de los niños muertos, sus padres y entrenadores”, asegura el documento. “Como el departamento de policía admitió después, no había ninguna razón de peso para que los oficiales tomaran libremente fotos del lugar del accidente. Más bien, lo hicieron por sus propias intenciones personales”.

Un portavoz de la familia Bryant envió un comunicado People en el que aseguró a nuestro medio en inglés que “la causa de poner esta demanda es por el solo hecho de encontrar a los responsables, proteger a las víctimas y asegurarnos de que nadie tenga que lidiar con este tipo de conducta en el futuro”.

Y después añadió: “Cuando una familia sufre la pérdida de sus seres queridos, tienen todo el derecho a esperar que se les trate con dignidad y respeto. Los policías que tomaron las fotos traicionaron esa máxima sagrada”.