"¡Ellos deben pagar!, advierte el l presidente Trump a Meghan Markle y el príncipe Harry ante su mudanza a Los Ángeles. Y así le responden.

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Marzo ha sido un mes sumamente ajetreado para el príncipe Harry y Meghan Markle. Hace solo unos días People confirmaba que la expareja real se había mudado sorpresivamente a Los Ángeles y al poco se anunciaba que la exactriz estaba de vuelta en Hollywood con un proyecto de Disney en que prestará su voz.

Por si eso fuera poco este martes su etapa dentro de la monarquía británica llegará oficialmente a su fin y ahora la pareja se dispone a asumir su vida civil. Pero por ningún momento piensen que Estados Unidos cubrirá gasto alguno para blindar a los duques de Sussex en su nueva residencia, nos señor.

Este domingo el presidente Donald Trump dejó muy claro y sin lugar a dudas que "aunque es un gran admirador de la reina Isabel y del Reino Unido... los Estados Unidos no pagarán por su protección [y] seguridad", según apuntó en un tuit publicado hacia el medio día en su cuenta oficial. "¡Ellos deben pagar!".

La respuesta de los duques no ha tardado en llegar. "El duque y la duquesa de Sussex no tienen planes de solicitarle al gobierno de Estados Unidos recursos para su seguridad", exclamó un representante de la pareja en declaraciones reproducidas por PageSix. "Se han realizado ya arreglos para brindarles seguridad privada".

Harry y Meghan en una de sus últimas apariciones públicas como royals en Londres:

Meghan Markle y príncipe Harry
Credit: Getty Images

Es lógico pensar que el tema de su seguridad sea delicado. Por un lado están los reportes de que éste ascendería al millón de dólares anualmente, cantidad que antiguamente cubrían los ciudadanos de Gran Bretaña. Pero ahora que la pareja ha renunciado a sus funciones reales y ha decidido autofinanciar sus gastos, dicha responsabilidad ha recaído en el padre de Harry, el príncipe Carlos, de 71 años, quien ha pasado los últimos días recluido en un castillo de Escocia para reponerse del coronavirus que contrajo.

Por otro lado está el tema de la poca química, por así decirlo, que existe entre el 45vo presidente y los duques. Meghan expresó su preocupación por la elección de Trump aún antes de que él ocupara la Oficina Oval de la Casa Blanca. Y Harry fue captado recientemente en una broma telefónica de unos hackers rusos diciendo que Trump "tenía sangre en sus manos".

Encima de eso, Harry es gran amigo del expresidente Barack Obama, a quien por años Trump cuestionó respecto a la legítima de su ciudadanía y Meghan cuenta con todo el apoyo de Oprah Winfrey, amiga del alma de la exprimera dama Michelle Obama. ¡Uf!