Jill Messick, la exrepresentante de la primera actriz que denunció a Harvey Weinstein por acoso sexual, Rose McGowan, se quitó la vida tras padecer depresión. Messick tenía 50 años.

Por Carolina Trejos
Febrero 09, 2018
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El caso de agresión sexual en Hollywood se pone cada día color de hormiga.

Jill Messick, la exrepresentante de la primera actriz que denunció a Harvey Weinstein por acoso sexual, Rose McGowan, se suicidó tras padecer depresión. Messick tenía 50 años.

“Jill Messick era madre de dos niños, una esposa y compañera cariñosa, una amiga muy querida para muchos y una trabajadora muy inteligente. También era una superviviente, librando en secreto durante años una batalla contra la depresión, que había sido su mayor némesis. Hoy no consiguió sobrevivir. Jill se ha quitado la vida”, expresa un comunicado emitido por su familia.

La familia de Messick confirmó la lamentable noticia, no sin antes señalar que este deceso es un daño colateral de la guerra de McGowan contra Weinstein.

“Ver su nombre una y otra vez en los titulares, como parte de los intentos de una persona de ganar notoriedad para su cruzada personal, sumado a los intentos desesperados de Weinstein por justificarse, acabó sobrepasándola. Le destrozó, justo ahora que estaba encarrilando su vida”, también se lee en el mensaje.

Messick representó a McGowan en 1997, la etapa en la que la actriz afirma haber sido víctima de una violación a manos de Harvey Weinstein.

Salma Hayek mostró su sentir sobre la muerte de la también productora. La actriz, de 51, elogió su trabajo como defensora de los “menos favorecidos” y por la forma en que pudo equilibrar su vida.

“Estoy profundamente triste por la pérdida de Jill Messick. Jill era fue ejecutiva de Frida en Miramax. Ella siempre se manejó con gracia y elegancia en el ambiente frustrante y hostil de Miramax”.