Acaba de cumplir 21 años y a su corta edad ya brilla con luz propia más allá del apellido. Enamorada de la música y de los looks extremos, Fernanda Castro es toda una sensación.

Por Teresa Aranguez
Noviembre 13, 2020
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Es la hija mediana de Angélica Rivera y José Alberto Castro, entre la mayor Sofía Castro y la benjamina Regina. Eso de estar en el medio no parece que le haya afectado demasiado, al contrario. Fernanda Castro brilla con luz propia por su forma tan particular de ver, sentir y vivir la vida.

A diferencia de su hermana actriz, ella ha reconducido su vida profesional por el mundo de la música, su gran pasión que le llevó a estudiar al prestigioso Berklee College of Music, en Boston. Parte de la culpa de que ame este mundillo y sus instrumentos la tiene Cristian Castro, su primo al que veía y escuchaba de pequeña con admiración.

Ahora es ella la que canta a "Corazón abierto", así se llama su nuevo trabajo inyectado de fuerza y una personalidad muy única que hace que no se parezca a nada ni a nadie. Ni siquiera a su madre, a quien adora, pero con quien comparte menos parecido físico.

Su físico es más Castro que Rivera. Y hablando de imagen, también tiene su toque más personal. Nada de vestidos de princesas ni looks para la alfombra roja, ella es más rockera y libre en ese aspecto, creativa y bohemia como su música. Un talento y estilo indiscutibles que le hacen realmente especial.

A pesar de esas diferencias, hay algo que comparte con los suyos, y es la unión familiar. Adora a sus hermanas, a las que está muy unida. Tienen una complicidad única, al igual que con su madre, su mejor consejera. Las cuatro mosqueteras forman un equipo maravilloso y así lo demostraron en el cumpleaños número 21 de la joven.

Las papás se reunieron por una ocasión muy especial, el cumpleaños de una de sus chicas. La velada estuvo llena de risas, regalos, tarta y hasta mariachis. Un ejemplo de unión que ha permitido que ella y sus hermanas crezcan en armonía y con un nexo muy especial entre todos.

Mientras Sofía sigue triunfando en la actuación, Fernanda sigue apostando por las notas musicales, los instrumentos y las melodías diferentes. Un talento indiscutible que ha heredado de sus padres y que ella ha sabido traducir en arte del bueno.