En medio de la promoción de su nuevo disco, Pausa, el cantante señala a la persona culpable de ese bache sentimental. "Tuve problemas con mi esposo".

Por Teresa Aranguez
Junio 10, 2020
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El mundo entero vuelve a estar a sus pies. Su música está de nuevo en boca de todos. Ricky Martin está de regreso con Pausa, su más reciente e impecable álbum que llega como un regalo para el alma en tiempos tan convulsos. En medio de su promoción virtual con diferentes medios, el artista ha abierto su corazón para hablar de su trabajo, de su lucha y de su vida.

Sin pelos en la lengua y durante una charla en El Break de las 7 con Chiqui Delgado, el artista reivindicó la igualdad, la libertad, la tolerancia y, sobre todo, el amor tan presente y vivo en su nuevo trabajo. Y justamente hablando de amor fue que Ricky reconoció que vivió una etapa algo delicada con su amado Jwan Yosef. "Tuve problemas con mi esposo", reconoció.

¿La culpable? Pues tiene nombre de mujer, se llama Lucía y es la hija de la pareja. Era tanta la protección que el intérprete de "Tiburones" quería darle que no permitía que nadie, absolutamente nadie, se le acercara.

Después de tanto chico en la casa, llegaba a sus vidas la princesita que tanto habían buscado y el instinto protector de padre se le multiplicó. Cariñoso y sincero, asume toda la culpa y recuerda esa etapa entre risas, aunque en su momento se lo tomara muy en serio.

"No dejé que nadie la tocara por meses. Yo tuve problemas con mi esposo porque él me decía 'déjame cambiarla' y yo decía 'nooo, la voy a cambiar yo'. Es muy diferente, dos papás, con dos varones y las figuras maternales las tengo están aquí, moi madre está aquí, mi hermana, mis amigas", expresó con cariño. Ahora todos la cargan y la consienten y hace con ellos lo que quiere con esos ojazos.

Ama a sus hijos con toda su alma, cada pedacito de su corazón es de ellos, pero reconoce que la reina de sus sueños se llama Lucía. "Tiene unos cachetes, y tiene una mirada tan noble y tan bella. Es noble pero es guerrera", afirma con la baba caída.

En esta cuarentena en la que han compartido tanto tiempo juntos en familia ha aprovechado para seguir inculcándole valores bonitos y tener charlas productivas con sus retoños. Un reflejo de lo que es su persona y su música, que vuelve a estar tan presente con Pausa. Gracias por tanto, Ricky.