La conductora y empresaria cubana contestó como nunca antes a quienes se burlan y señalan su forma de ganarse la vida.
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Es ejemplo de perseverancia, también de entrega y sueños cumplidos. Así lo demuestra su exitosa trayectoria laboral, tanto en televisión como fuera de ella.

Hace dos años Rashel Díaz dio uno de los pasos más importantes de su vida, dejar aparcada la pequeña pantalla para poder hacer lo que llevaba tiempo deseando: trabajar con una mayor libertad horaria y con unos contenidos que además ayudaran a otros.

Y así ha sido. La cubana ha construido la vida que visualizó en los últimos años. Su trabajo como empresaria en varios proyectos y en su gran apuesta, Monat, la han elevado tanto en lo profesional como en lo personal, incrementando no solo sus ingresos, sino también su armonía y paz.

Sin embargo, a día de hoy sigue recibiendo comentarios y alguna que otra crítica sobre ese cambio asegurando que no entienden cómo ha podido pasar de "la televisión a vender champú". Para quienes insisten en esa afirmación, Rashel ha contestado de una forma de lo más original en sus redes sociales.

A través de este divertido reel en Instagram, la feliz mamá de dos dejó claro, siempre con sentido del humor, que ya aburre leer este tipo de afirmaciones que, además, nada tienen que ver con su vida y su realidad.

Lejos de enfadarse, Rashel aplica la paciencia y la risa para hacer frente a diario este tipo de opiniones que a día de hoy tiene que seguir leyendo.

"Así mismo son mis reacciones cuando leo esos comentarios. Tenemos que respirar profundo y tomárnoslo con humor siempre", escribió junto a este gracioso video dirigido especialmente a quienes insisten en el tema.

Rashel Díaz
Rashel Díaz
| Credit: Facebook/Rashel Díaz

Ayudar a los demás a crecer a su lado está por encima de cualquier foco o traje de lentejuelas, eso y a lo ha vivido. Su crecimiento personal y el de los demás es impagable. Si a eso se suman los ingresos que su actual trabajo le aporta tanto a ella como a su equipo, ¡pues mucho mejor!

"Si supieran lo mucho que disfruto al ayudar a muchas mujeres a lograr sus sueños. Yo no lo llamo vender champú sino propósito de vida", concluyó con una gran sonrisa. Más claro, imposible.