Rocío Oliva rompió a llorar frente al velatorio al serle negada la entrada con el resto de allegados para despedir al que considera fue su gran amor.

Por Teresa Aranguez
Noviembre 27, 2020
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Estuvieron juntos 6 años y fue considerada una de las relaciones más sólidas -y escandalosas- de Diego Armando Maradona. Sin embargo, Rocío Oliva no fue admitida dentro del grupo de allegados que tuvo acceso a la parte más íntima del velatorio para despedir al futbolista.

Si quería acceder, tenía que hacerlo como el resto de los ciudadanos, haciendo la fila. Indignada y dolorida, la conductora de 30 años así lo hizo saber a los medios que fueron testigos de esa prohibición a las puertas de la famosa Casa Rosada.

Entre lágrimas y casi sin poder mediar palabras del disgusto, aseguró que no era justo lo que le estaban haciendo, que ella había sido su última pareja y tenía todo el derecho a estar allí.

¿Qué pasó para que se le impidiera el paso y no pudiera dar el último adiós a su gran amor? Según profesionales de la información en Argentina, lo que hizo que la familia más directa del Pelusa no la quisiera allí fue la intervención de la conductora en un programa de televisión a pocas horas de su muerte.

Esa intervención llorando y devastada parece que no hizo ni pizca de gracia al entorno más cercano que decidió no darle acceso a ese último momento en cuerpo presente con el 10.

"Fue bueno conmigo, con mi familia, humilde, solidario, con un corazón gigante, con ganas de vivir, así que tengo unos recuerdos hermosos en mi corazón. Me amó mucho Diego, muchísimo me amó y eso me llena el alma", expresó desolada y a lágrima viva antes de acudir al velatorio.

Mientras unos no ven nada malo en esa declaración, sobre todo al tratarse de una persona que trabaja en los medios, para otros es una falta de respeto que lo hiciera antes de despedirse del que fue su pareja.

La relación terminó en 2018 y no precisamente en los mejores términos. Lo suyo fue un romance largo pero no idílico. Siempre estuvo marcado por la polémica, las peleas, las rupturas y las reconciliaciones. Ella apenas tenía 20 años cuando se conocieron y las tres décadas de diferencia de edad entre ellos se hacía notar.

A pesar de todo lo vivido, Rocío se queda con lo bonito, que también lo hubo y que incluyó un compromiso.