Pese a que una vez más las críticas en los tabloides británicos destrozan a Meghan Markle como rompefamilias y la culpante de la partida del príncipe Harry, otras voces muy sensatas explican los motivos más que justificados que explican porque esta mujer del siglo XXI vuelve a casa.

Por Nuria Domenech
Enero 11, 2020
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Ante el desastre acaecido esta semana en la familia real británica, justo al comenzar la nueva década, muchos tratan de buscar culpables para la fisura que Meghan Markle y el príncipe Harry ocasionaron a la corona que con tanto aplomo porta la reina Isabel II. Una vez más, la duquesa de Sussex, la última en incorporarse a la familia, tiene mucho que perder.

Las tradiciones centenarias pesan mucho en las conciencias europeas y quizá ahí está el secreto: Meghan Markle es estadounidense, la tierra de la libertad, como suelen llamarle. El acoso y las críticas hacia a ella fueron verdaderamente inhumanas y en algún punto, la gota colmó el vaso y la huida hacia adelante de los Duques de Sussex no tuvo vuelta atrás.

La escritora Morgan Jerkins, autora del best seller “This will be my undoing” opinaba así al respecto de los motivos que llevaron a Meghan Markle a tomar su drástica decisión:

“Uno se da cuenta ante la rápida respuesta de Buckingham Palace nada más enterarse de la noticia, que no tenían idea de la inminente partida de Harry y Meghan y nos preguntamos el porqué. La figura de Meghan Markle nunca hubiera sido elegida como primera opción para los miembros de la monarquía o los medios británicos. Su vida fue injustamente escudriñada y criticada al detalle, desde que comenzó su historia de amor hasta que nació su bebé. Siempre fue una intrusa, más aún por su perfil racial, y sus actos ahora son una verdadera justicia poética: estaba destinada a romper con el protocolo, porque nunca perteneció a él”.

También recuerda una sonada entrevista a Lady Di, la fallecida mamá del príncipe Harry, otra extraña en la monarquía británica que fue enormemente infeliz en la familia real, cuando la princesa de Gales confesó a la BBC que no creía que llegaría a ser reina: “Porque hago las cosas de una forma diferente a ellos, no sigo estrictamente las normas. Ellos se guían por la cabeza y yo por el corazón”.

Morgan Jerkins, editora de la revista Zora, que da voz a las mujeres de color, siente que el Megxit es una victoria solidaria, ya que al despegarse de la tradición, “Meghan y Harry le reconfirman al mundo que las reglas y las normas no pueden estar por encima de la humanidad de las personas”.