Ella es el vivo ejemplo de que tener fe y no perder la esperanza puede traernos resultados verdaderamente maravillosos. Así fue su romántico testimonio a Neida Sandoval.

Por Teresa Aranguez
Agosto 01, 2020
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Los milagros sí existen y si no, que se lo pregunten a Patricia Manterola. Ella pidió el suyo y su Virgen de Guadalupe se lo concedió hace ya más de una década. Pero, ¿qué fue lo que deseó con tantas ganas?

Durante una amigable charla con Neida Sandoval para su canal de entrevistas de Youtube, la actriz y cantante mexicana no dudó en abrir su corazón para contarle uno de sus secretos mejor guardados.

Después de un primer matrimonio que terminó en divorcio, Paty pensó que ya no habría mucha más oportunidad para ella. Lo dejó en manos del destino y ahí es que la Virgen hizo de las suyas. "Después de mi primer matrimonio yo entré en una época muy oscura de tocar fondo, de sentirme perdida", explicó desde el corazón. Y fue entonces que llegó Forrest Kolb, el padre de sus tres hijos.

"Fui y me senté delante de la Virgen de Guadalupe, y le dije: 'Virgencita hermosa, tú sabes cuánto anhela mi corazón tener una familia, tener una pareja que podamos caminar el resto de nuestras vidas juntos, pero lo voy a dejar en tus manos, ya no voy a hacer nada para buscarlo, doy mi tiempo y espacio a ser feliz yo", contó emocionada.

La artista mexicana de 48 años reconoció que durante mucho tiempo buscó esa felicidad fuera y no dentro de sí que es donde realmente habita, así que decidió hacer ese cambio en su vida.

Su petición y su nueva actitud trajeron consigo ese sueño al que siempre aspiró. "Conocí a Forrest cuando me he sentido más completa, plena y feliz, nos reflejamos porque él estaba también en el mejor momento de su vida", cuenta entusiasmada. Antes de encontrarle a él se encontró a sí misma y esa fue la clave de todo lo que vino después.

Los enamorados se casaron en 2010 y fruto de su relación nacieron tres preciosos hijos Lucca, Alessa y Matteo que han dado sentido a su existencia. "Yo vi algo en sus ojos que era muy profundo y supe que tenía que conocer a ese ser", recuerda de sus primeras pláticas y encuentros con su actual esposo. "Sentí que él era esa persona que estaba buscando".

Así que, una vez más, se fue a la basílica de Guadalupe y compartió con ella lo que estaba viviendo. A partir de esa noche y tras una conversación muy reveladora con su pareja supo que estaban destinados a estar juntos. Una preciosa historia que nos invita a seguir creyendo en el amor.