La periodista mexicana Paola Rojas abrió su corazón y detalló lo que vivió después de que saliera a la luz un video íntimo de su hoy ex marido, el futbolista Luis Roberto Alves, mejor conocido como Zague.

Por Isis Sauceda / L.A.
Febrero 20, 2020
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La periodista mexicana Paola Rojas abrió su corazón y habló de lo que vivió después de que un video de su hoy ex esposo y padre de sus hijos, Luis Roberto Alves, mejor conocido como Zague, se filtrara en redes en el 2018.

En una entrevista con el presentador Yordi Rosado, para el programa “La última y nos vamos”, la conductora reveló las secuelas que dejó en su vida ese video en el cual el futbolista apareció desnudo.

“He hablado muy poco del tema porque es durísimo, todavía me duele. Yo tomé la decisión de entrada de no hablar nunca en público de nadie que sea importante para mis hijos, todo esto públicamente ha sido brutal”, dijo Rojas. “Hay episodios que no es buena idea que mencione públicamente, al menos por ahora, porque todo lo que diga, ellos lo pueden ver y yo se los quiero poder explicar conforme vayan teniendo edad. Hoy tiene 8 años, habrán cosas que ellos podrán ir entendiendo”.

La conductora aclaró que jamás pensó en quitarse la vida por el acoso cibernético que asegura sufrió después de esa filtración y añadió que en esas fechas padeció la persecución de los reporteros que la buscaban día y noche.

“Ni siquiera pude detenerme para atenderme a mí porque había tantas cosas por resolver y muchas personas por proteger y contener, entonces me quedé hasta atrás de la lista y no me di cuenta, en serio, no dimensioné todo el daño que me estaban haciendo todos esos mensajes obscenos y tan fuertes”, explicó del bullying en redes.

Además reveló que sí tuvo problemas de salud que la llevaron al hospital, donde se sometió a dos cirugías y visitó a un oncólogo por una situación que se presentó con su útero. “Me conmueve lo que hizo mi cuerpo, todo lo que ocurrió”, dijo. “Estoy bien y tengo que mantenerme en observación. La verdad es que sí me conmueve porque es una forma de manifestarse, pero que tuvo solución; lo detecté a tiempo y lo resolví a tiempo”.

Durante la entrevista, Rojas confesó que lo más dañino de toda la situación fue que la circulación del vídeo llevó a que personas desconocidas se entrometieran en su intimidad.

“Cuando tenemos una profesión como esta, sabemos que de alguna manera renunciamos a la privacidad, pero una cosa es traspasar el límite de la privacidad y otra muy distinta es traspasar el límite de la intimidad”, explicó. “Con eso que pasó, muchos sintieron que se valía llegar hasta mi intimidad. Fue como si se hubiera abierto la puerta de mi recámara y muchos se metieron, me escribieron unas cosas, tanta obscenidad”.