El padre de Meghan Markle, Thomas, ha vuelto a hablar de la relación con su hija y la pena que le invade al no saber de ella

Por Teresa Aranguez
Julio 29, 2018
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Cada vez que el padre de Meghan Markle abre la boca, sube el precio del pan. Thomas Markle ha vuelto a hacer unas declaraciones escandalosas que seguro no facilitarán la deseada reconciliación con su hija. En esta ocasión ha sido la publicación The Daily on Sunday la que ha hecho pública su entrevista más dura.

Devastado por la falta de comunicación con su hija ha confesado en una conversación de más de nueve horas que a lo mejor en estos momentos para su hija sería que él estuviera muerto. “Quizás sería más fácil que yo estuviera muerto”, dice. “No sería tan malo, yo tengo una filosofía muy budista de la muerte”, añade.

A punto de celebrar su 37 cumpleaños, Meghan recibirá todos los cariños y regalos de su nueva familia en palacio, pero según su progenitor rechazará todo lo que pueda llegar de él, incluso unas tiernas palabras. En esta charla de casi tres días explica que ha sido expulsado cruel e injustamente de su vida.

Con motivo de su aniversario tiene como ilusión hacerle llegar algo, pero sabe que será sin éxito. “Es su cumpleaños el cuatro de agosto y quiero mandarle una tarjeta. Pero si se la mando al palacio de Kensington o donde ella viva, será una entre miles. Seguramente ni la vea”, dice apenado. “He pensado enviárselo de forma exprés y prioritaria pero seguramente el palacio la probaría bajo el agua para asegurarse de que no explota”, sigue con sarcasmo.

A sus 74 años vive en Rosarito, una ciudad mexicana muy cercana a la frontera con los Estados Unidos. En una casa humilde recibió al equipo de la publicación al que dejó más que claro que “nadie me silenciará”. También confesó cuál es uno de sus grandes miedos: que no le dejen conocer a sus futuros nietos.

Pero la pena se le transforma en enfado cuando ve la falta de sensibilidad de su hija hacía él. Recuerda que fue gracias a su esfuerzo que ella pudo ir a los mejores colegios y a la universidad. Que era él quien le recogía en la escuela y con quien vivió desde los 11 hasta los 17 que marchó a estudiar.

“¿Y qué reconocimiento he tenido con eso? ¿Algo de gracias? Si ni siquiera me habla. ¿Cuán frío es eso?”, dice sorprendido y molesto. Con este mensaje quiere aclarar que si ella es quien es hoy en día es gracias a él y a su entrega como padre, algo que no debería olvidar.

Por lo que parece, la telenovela sigue para un largo rato. ¿Con qué nuevos episodios nos sorprenderán?