Ana Araujo, la esposa de Pablo Lyle, declaró en su juicio y aclara si están o no separados. ¡Mira lo que dijo!
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La esposa de Pablo Lyle habló durante el juicio del actor. Ana Araujo recordó lo que sucedió el trágico día en que sus vidas cambiaron para siempre. El actor mexicano enfrenta cargos de homicidio involuntario por la muerte de Juan Hernández tras una discusión en una calle en Miami hace tres años.

"Recuerdo que Pablo estaba intentando detener la camioneta porque me doy cuenta que sigue avanzando, había una avenida, estaban pasando coches. En ese momento estaba en pánico, los niños estaban muy asustados, estaban haciendo mucho ruido y veo la cara de Pablo asustado tratando de detener la camioneta", relató su esposa.

Ana Araujo fue uno de los testigos presentados por la defensa. Ella aseguró que no está separada de Pablo Lyle, aunque en junio lo llamó su "exesposo". En la corte dijo que no están separados y que ella se está hospedando en el mismo Airbnb que está rentando el actor.

Tanya Charry reveló en El gordo y la flaca que los hijos de Pablo Lyle —Aranza, Mauro y Thiago— también están en Miami. Los tres niños estaban en el auto cuando ocurrió el incidente en el 2019. "Comenzamos a escuchar un claxon que nos empezó a tocar súper fuerte, era muy agresivo, duró mucho tiempo. De hecho, a mí me pareció muy exagerado", recordó Araujo.

Ana Araujo y Pablo Lyle
Credit: Pedro Portal/Miami Herald/Tribune News Service via Getty Images; Alexia Fodere/Miami Herald/Tribune News Service via Getty Images

Ella dice que también escucharon a un "señor gritando, insultando, diciendo groserías", refiriéndoselo a Juan Hernández. "Me empezó a latir el corazón muy fuerte, y en eso escucho que golpean la camioneta", cuenta ella.

Sus hijos sintieron miedo cuando este desconocido golpeó la ventanilla de su auto. "Mauro que venía al lado de mí me abrazó muy fuerte y empezó a llorar y trató de protegerse conmigo, recuerdo que Aranza se tapó los oídos y trató de hacerse bolita, al lado de mí", dijo Araujo.

Según ella, su esposo al principio intentó calmar a Hernández. "Pablo sale de la camioneta y le grita a la persona que estaba ahí: 'Tranquilo, hay niños en el coche'", dijo Araujo.

El médico forense describió la muerte de Hernández, de 63 años, como un "homicidio" ya que Hernández se golpeó la cabeza con el concreto al caer al piso tras ser golpeado por Lyle. Lucas Delfino, el cuñado de Lyle, quien iba en el carro con la pareja y sus hijos el día que ocurrió la tragedia, también ofrecerá su testimonio en el juicio.