Karina asegura que ahora su hijo Xander está feliz porque físicamente ya puede verse como siempre se tuvo en la imaginación.

Por Carolina Amézquita Pino
Noviembre 05, 2020
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Desde muy pequeña, Hanna, la hija de Karina, supo que no estaba a gusto con cuerpo de mujer con que había nacido y se lo hizo saber a sus padres; quienes, desde el primer momento, la apoyaron. El tiempo ha pasado y la ahora adolescente realizó los primeros cambios para definirse como hombre; incluso, ha cambiado oficialmente su nombre a Xander.

Karina y su hija Hannah, ahora Xander
Credit: Instagram/Karina

“[El camino] es muy difícil, muy distinto. Nadie se imagina que su hijo o hija va a salir diferente. Nadie pide un hijo diferente”, confesó Karina al programa mexicano de radio Todo para la Mujer (Radio Fórmula). “La personalidad o esta condición, como le quieran llamar, los niños nacen con esto. Entonces, es muy importante que la gente se sepa y se eduque un poco de que esto no es una preferencia; no es una enfermedad que se pega; esto no algo que uno decide de la noche a la mañana. Esto algo con lo que naces”.

Karina y su hija Hannah, ahora Xander
Credit: Instagram/Karina

La cantante aclaró que “la única decisión que se toma es proceder a hacer el cambio” de género. Asegura que Xander “es un chico feliz porque ha logrado verse “como se sentía siempre”.

“Por supuesto el cambio, obviamente, si se tomó la decisión de acompañarle y hacerle realidad esta disforia de mente y cuerpo para que quedará resuelta en esta transformación”, agregó. “Su cambio ha sido enorme porque ya se está viendo cómo se quería ver o, mejor dicho, como él se ve desde el principio en su cabeza. Entonces, está feliz como un adolescente cualquiera”.

Karina, hijo Xander
Credit: Karina Instagram

Karina asegura que su hijo no ha sufrido ningún tipo de bullying por su transformación. Por el contrario, considera que el conflicto lo tiene “la gente mayor”. Respecto a los cambios físicos que sigan, ya serán decisión de Xander cuando sea mayor de edad.

“Todos pedimos los hijos normales, naturales, perfectos, sanos. Pero cuando te toca un hijo privilegio, me parece que es eso, justamente, que es alguien muy extraordinario, muy especial”, mencionó. “Le quedan dos años más; ya será mayor de edad y ahí no lo acompaño más. He hecho lo que he podido y hasta donde he podido, que ha sido bastante”.