Joaquín Salvador Lavado Tejón, conocido mundialmente como Quino, falleció un día después de que su inolvidable personaje cumpliera 56 años.

Por Mayra Mangal
Septiembre 30, 2020
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Joaquín Salvador Lavado Tejón, conocido mundialmente como Quino, falleció la mañana de este miércoles 30 de septiembre a los 88 años. Así lo dieron a conocer múltiples fuentes. El célebre caricaturista y creador de la entrañable Mafalda nació en Mendoza, Argentina, lugar donde ha ocurrido su deceso.

"Familiares y amigos informamos que esta mañana falleció nuestro Querido Maestro, Quino", se dijo en un mensaje publicado por @MafaldaDigital la cuenta oficial de Twitter del entrañable personaje que fue creado en 1964 y que justo ayer celebraba 56 años de existencia.

"Se murió Quino. Toda la gente buena en el país y en el mundo, lo llorará", informó por su parte Daniel Divinsky, un antiguo editor de Ediciones La Flor, que publicaba el popular cómic.

Quino fue un artista gráfico hijo de inmigrantes andaluces que nació un 17 de julio de 1932. Según el sitio Página12, desde pequeño su familia lo llamaba Quino para distinguirlo de su tío Joaquín Tejón, también diseñador gráfico y pintor.

A lo largo de su carrera el artista obtuvo numerosas distinciones como el Premio Príncipe de Asturias en España y Orden Oficial de la Legión de Honor en Francia.

Quino en 2008 presentando en Ciudad de México una serie inédita de Mafalda:

Credit: Ronaldo Schemidt/AFP via Getty Images)

Las redes han reaccionado con fuerza tras conocerse la noticia del fallecimiento del genial autor. En cualquier idioma, Quino y Mafalda dejaron huella:

"Le diría ,gracias por tanta alegría ,gracias por tanta enseñanza ,gracias por su humildad ...se me caen las lágrimas .....GRACIAS MAESTRO", exclamó uno de los cientos de usuarios de Twitter que se han volcado a la red para expresar su pesar por la partida del genial caricaturista.

"Gracias por dejarnos a Mafalda, a Guille, Manolito, Susanita, Miguelito, Libertad... Los llevo inscritos en mi ADN", añadió alguien más.

Sobre su obra se ha escrito mucho y el artista contaba con legiones de seguidores que abarcaban distintas generaciones. Pero quizá fue él mismo quien definió su trabajo con Mafalda de la mejor manera.

"De la relación entre los débiles y los poderosos. Eso siempre me ha obsesionado. Esa sensación de impotencia que tienen los pobres frente a los ricos, de los mandados frente a los amos, no sé, a veces pienso que debería dejar de dibujar por un tiempo, para no vivir la angustia o el miedo a repetirme", exclamó en 2004 al mencionado sitio argentino. "Pero cuando pienso en que voy a abrir el periódico y no van a estar mis dibujos, me da más angustia y sigo dibujando. Es como ese jefe de estación que se jubila, pero vuelve todos los días para ver si los trenes pasan a horario. No me puedo imaginar esperando pasar los trenes. Además, en mi oficio no hay trenes".