El tierno cachorrito llamado Fergus fue un regalo que Su Majestad recibió de parte de su marido, el Duque de Edimburgo, mientras él estaba hospitalizado. "Es todo muy triste".
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Vaya que le ha llovido duro a la reina Isabel II. A poco más de un mes de haber enviudado tras setenta largos años de matrimonio con el Duque de Edimburgo y de tener que soportar el bochorno que le ha ocasionado la famosa entrevista de su nieto, el príncipe Harry, y su consorte, Meghan Markle, la monarca recibe un nuevo golpe: la muerte de Fergus, uno de los dos cachorritos que le regaló su marido antes de morir y mientras estaba ingresado en un hospital de Londres.

"Todo es muy triste", dijo a PEOPLE una persona cercana a Buckingham. La mascota, que de acuerdo con PEOPLE sería un dorgi —es decir un cruce de dachshund con corgi— y fue llamada de esa manera en honor a un tío de la reina, Fergus Bowes-Lyon, fallecido en 1915 durante la Segunda Guerra Mundial.

Hasta el momento, palacio no ha hecho comentarios al respecto. Sin embargo, fuentes comentaron al tabloide británico The Sun que su majestad, de 95 años, está "devastada".

El príncipe Felipe, entonces de 99 años, fue admitido en el hospital King Edward VII de Londres el pasado 16 de febrero para recibir tratamiento y una intervención quirúrgica. Un mes después, es decir, justo el 16 de marzo, abandonó el nosocomio para ser llevado al castillo de Windsor, donde falleció el 9 de abril.

Fergus llegó por aquellas fechas al palacio y según PEOPLE fue captado con su majestad dando paseos por los terrenos de Windsor, cerca de Frogmore House, el "destartalado" hogar que se acondicionó para acoger a Meghan y Harry tras sus nupcias.

A la reina le quedan ahora dos perritos: Candy —su última mascota de raza corgi y que llegó a palacio tras la muerte de su querido perro Vulcan— y Muick, el otro perrito que le obsequió a su majestad el duque y que lleva dicho nombre en honor a un sitio favorito de la reina en su castillo de Balmoral, en Escocia.