Miguel Bosé se ha convertido en un referente de la música iberoamericana gracias a su talento, disciplina, innovación y trabajo constante. Sin embargo, como otras celebridades, también cayó en las garras de los vicios y excesos que puede traer la fama.

Por Carolina Amézquita Pino
Febrero 21, 2018
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Con 41 años de carrera artística, Miguel Bosé se ha convertido en un referente de la música iberoamericana gracias a su talento, disciplina, innovación y trabajo constante. Sin embargo, como otras celebridades, también cayó en las garras de los vicios y excesos que puede traer la fama y lo confiesa sin tapujos.

“He tenido mis momentos”, advirtió Bosé a los medios de comunicación presentes para cubrir el Festival Viña del Mar. “Alcohol, vamos, me he bebido todo el que he podido; todo el que ha dado tiempo ha beberme y el mejor, el malo también. Fumar también y el resto también, todo”.

El intérprete de “Amante bandido” confesó que su vida cambió cuando tomó conciencia de lo que estaba sucediendo y decidió modificar su forma de actuar; además, coincidió con el momento cuando se convirtió en padre.

“Yo ahora no hago nada porque ya lo he hecho todo”, agregó. “Lo qué pasa es que desperté un día y dije: ‘¿Y ahora qué? ¿Cuál es el chiste? ¿Para qué me sirve todo esto?'. Fue el momento en el que nacieron además mis hijos. Creo que en ese momento dije: ‘ya lo hice y ahora paso a otra cosa'”.

Miguel Bosé aseguró que pese a tener esa épocas de excesos, siempre cumplió a cabalidad como un profesional.

“Yo estuve perdido; pero me he encontrado en las mañanas por ese sentido de la responsabilidad que tengo y de respeto a algo que se llama la música, que me lo ha dado todo en la vida y a la que le debo absolutamente todo, y por respeto me he levantado cada mañana a pesar de los pesares y he estado a la altura en cada situación que tenía que estar. Eso ya fue un tiempo pasado”, concluyó.