Por Nuria Domenech
Noviembre 11, 2019
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Atrás quedaron las solemnes celebraciones de la semana del Día del Recuerdo o Remembrance Day en el Reino Unido, con su sucesión de eventos en los que la familia real se involucró de lleno.

Después del polémico video de Harry y Meghan que hizo correr ríos de tinta en el que el príncipe confirmaba que su hermano y él iban por diferentes caminos, la expectación por verles juntos de nuevo era enorme.

No menos expectación despertaba el encuentro de las cuñadas reales, Kate y Meghan. Desafortunadamente para los amantes de los royals, ese instante que esperaban, primero el sábado en el Albert Hall y después en la ceremonia de ayer, nunca sucedió. Al menos, no hay testimonio gráfico si es que en algún momento estuvieron los cuatro cerca unos de otros tras las bambalinas.

Mientras que durante la ceremonia del domingo los príncipes William y Harry sí caminaron juntos cerca del príncipe Carlos, muchos titulares resaltaban el hecho de que una muy seria Meghan Markle se encontraba relegada a un segundo balcón sin ocupar el lugar preferente que tenía Kate Middleton en el balcón principal junto a la reina y a Camilla Parker.

El lejano balcón, ¿era un desplante de Meghan a la reina? ¿O un castigo de la reina todavía enojada con ella tras las declaraciones de su polémica entrevista en África?

Nada que ver con los sentimientos personales, como se esperaría de la flema británica. Los expertos afirman que es todo mero protocolo. Los pequeños balcones del edificio de la Commonwealth no dan para más, apenas cabrían tres personas, al contrario de los de Buckingham, que son mucho más grandes.

Empezando por el papel más importante que obviamente desempeña la Reina Isabel, a su lado se encuentran la Duquesa de Cornualles y la Duquesa de Cambridge, cuyos esposos son primero y segundo en la línea de sucesión al trono. En un futuro, lo más probable es que ambas sean en algún momento reinas de Inglaterra.

Por esa sencilla razón Meghan estuvo acompañada por Sofía de Wessex, esposa del príncipe Eduardo en un balcón próximo.

Es bien sabido que la Condesa de Wessex es una persona muy querida y cercana a la reina, además de la personal shopper favorita de Kate.