La actriz colombiana cambió de nombre, ahora usa pelucas y no actuará más. Las reacciones en las redes sociales no se hicieron esperar.

Por Moisés González
Febrero 02, 2018
Anuncio

A pesar de que hace siete años que venía trabajando en su conversión al judaísmo ortodoxo, el repentino cambio de nombre de Maritza Rodríguez –ahora se llama Sarah–, su transformación física –se ha visto en la necesidad de llevar pelucas para no mostrar su cabello en público– y su decisión de abandonar el mundo de la actuación –a no ser que sea un proyecto religioso– dejaron sin palabras a sus incondicionales seguidores. Mientras que algunos aplaudieron la decisión de la intérprete colombiana y piensan seguir apoyándola aunque deje definitivamente a un lado su carrera como actriz, otros muchos quedaron tan impactados con la noticia que incluso piensan dejar de seguirla.

“Lo siento, yo seguía a Maritza, Sarah no sé quién es. Saludos y suerte”, comentó con cierta tristeza una fan tras percatarse de que la actriz había cambiado su nombre de usuario en Instagram.

La nueva Maritza, que desde hace algo más de un año se prepara para certificarse como coach de vida –la que será su nueva profesión a partir de ahora–, no tardó en responder de la forma más amable posible.

“Gracias por tu sinceridad y ojalá te des la oportunidad de conocerla”, escribió esperanzada Rodríguez.

Este, sin embargo, no fue el único mensaje que respondió la actriz.

“¿Cómo dejaste de ser tú para complacer a otro?”, le reprochó otra seguidora haciendo alusión a su esposo, el ejecutivo de televisión Joshua Mintz, que es judío de nacimiento.

A lo que Maritza contestó: “Es todo lo contrario”.

Y es que a muchos de sus seguidores les cuesta entender cómo a estas alturas de su vida la actriz tomó una decisión tras drástica como esa que implica un cambio en su vida en todos los niveles.

“En épocas donde se lucha por la igualdad de la mujer, no entiendo a las religiones donde se le pone coto a la mujer, claramente por debajo del hombre. En fin, supongo que eso te hace feliz. Te deseo lo mejor aunque no te entienda”, comentó otra fan.

Si bien Maritza no respondió a este mensaje, sí lo hizo una seguidora.

“¿Tú la ves a ella oprimida, forzada, miserable u obligada a hacer algo que no quiere? Porque nada de eso es lo que ella expresa. Todo lo contrario”, salió en su defensa.

Como se puede apreciar, el cambio de religión de Maritza está dado mucho de qué hablar en las redes sociales.

Aunque lo importante de todo esto es cómo se siente la actriz y ella no puede estar más feliz con su decisión.

A nosotros solo nos queda alegrarnos mucho por ella.