La motivadora María Marín vivió durante semanas con una fan, que le ayudó a sobrevivir en la cuarentena. "Se convirtió en una amiga"

Por Carole Joseph
Junio 08, 2020
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Cuando María Marín se disponía a irse de vacaciones a Turquía con ochenta fans de su grupo VIP, la COVID-19 paralizó sus planes. “Se declara emergencia nacional, pero pasó algo maravilloso: una de [mis fans], María Elena Suárez, venía manejando desde Carolina del Norte y se [quedó] varada en Miami y ella tenía que irse sola,  entonces yo le ofrecí mi hogar en esos días y ella se quedí aquí conmigo”, cuenta la motivadora de 51 años, quien decidió ofrecerle asilo en su hogar en Miami para que no tuviera que conducir sola de regreso.

“Está viviendo conmigo esta pandemia. Una fan se convirtió en una amiga. Yo le dije quédate aquí, no te vayas y ha sido un ángel en mi vida, que yo he podido seguir trabajando”.

Ese “ángel”  no permitió que Marín, quien padece diabetes tipo 1, salga ni a la esquina. “Todo lo que trae del mercado lo desinfecta con Pino. No me deja tocarlo”, destaca agradecida la puertorriqueña, quien continúa grabando cápsulas para su canal de YouTube y Facebook.

Credit: Cortesía de María Marin

“Entre las dos siempre inventamos algo que cocinar. Aquí en casa he tratado de estructurarnos, los seres humanos somos criaturas de costumbres, nosotros tenemos rutinas y las hemos perdido, la energía en tu casa fluye mejor cuando hay una rutina y cuando hay estructura”.

En estas semanas en casa, las amigas han implementado nuevas reglas. “Diariamente tenemos que hacer algo que muestre que te estás queriendo a ti misma”, revela. “Amor propio en la cuarentena. Hay que preguntarse: ¿Qué actividad puedo hacer que demuestre que me estoy queriendo a mí mismo? Eso aumenta nuestra autoestima”.