La que fuera la protagonista de Café con aroma de mujer (Caracol) reveló a través de sus redes sociales que tuvo que pasar una noche en la clínica por una sobredosis de ejercicio.

Por Carolina Trejos
Septiembre 17, 2018
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El estilo de vida saludable y empeño en tener un cuerpazo de la actriz colombiana Margarita Rosa de Francisco le ha pasado la cuenta y terminó en el hospital debido a su obsesión por las dietas que ha hecho “sin dirección”, revela.

La que fuera la protagonista de Café con aroma de mujer (RCN) reveló a través de sus redes sociales que tuvo que pasar una noche en la clínica por una sobredosis de ejercicio.

“Esto fue hace 10 días en Armenia, me tocó pasar la noche en la clínica por pura descompensación de mi organismo provocado por sobredosis de ejercicio, dieta desbalanceada y mucho trabajo”, compartió en su cuenta de fitness (@fitmargaritarosa) acompañando una imagen de ella en el hospital.

El mensaje conmocionó a los seguidores de la estrella vallecaucana ya que en dicha cuenta Margarita comprarte información sobre sus dietas, rutinas de ejercicios y el vigoroso estilo de vida deportivo, orgánico y sano al que siempre le ha dado prioridad.

“¿Ah? Me tocó parar una semana de hacer ejercicio, cosa que en mi vida nunca ha pasado. Llevo más de 25 años sin que haya descansado más de tres días. Solo en los post-operatorios de mis dos operaciones de columna. Pero bueno. He estado comiendo mucho mejor y me siento más recuperada. Como no me gusta quedarme quieta, hace dos días empecé a hacer ejercicio suavecito como para niños. ¡Me tocó agachar la cabeza ahora sí!

La intérprete confesó que fue su fanatismo por el ejercicio obsesivo que terminó con la decaída, sin embargo, una vez recuperada ha empezado a moverse nuevamente. La noche en el hospital hizo reflexionar a la también presentadora sobre su relación con la comida y su imagen.

“Creo que llegó para mi por lo menos el momento de cambiar mi forma de ver mi cuerpo”, dijo a través de sus historias en Instagram. “Y también la forma de relacionarme con la comida tiene que ser más amable, más normal… aunque no me guste la palabra ‘normal”.