La conductora confesó en su programa El gordo y la flaca que no pudo contener las lágrimas al ver el nuevo episodio de Red table talk como espectadora y ver cómo lo recibió su amada familia.
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Es un proyecto que le llena de ilusión y alegría, pero Red table talk también le ha revuelto las entrañas a Lili Estefan. Después de que el primer capítulo se estrenara en Facebook watch y abordara el episodio de su divorcio, la conductora compartió en su programa El gordo y la flaca lo que le costó revivirlo como espectadora.

Ante la atenta mirada de un solidario Raúl de Molina, gran amigo y compañero que vivió en primera persona todo lo que pasó, la cubana reconoció haber llorado mucho al volver al punto de partida. Especialmente al ver a su hija Lina a su lado y rememorar el dolor que todo esto causó en la entonces adolescente.

Hoy está más fuerte que nunca y compartirlo con su familia y, sobre todo, con el público, como nunca antes es una deuda que asegura tenía con quienes tanto le quieren y le han ayudado.

"Para mí fue increíble poder sentarme con la familia y hablar de esto por primera vez, por cierto", reconoció Lili a Raúl. Nunca antes lo había compartido con sus seres queridos de esta forma, así que esta mesa redonda resultó ser de gran ayuda y gran nexo de unión.

Entre las muchas cosas bonitas que le han pasado desde que toda la verdad saliera a la luz de su boca están las pruebas de cariño de la gente y, concretamente, de las amigas de su hija "que por tanto tiempo trataron de ayudarla y sacarla adelante", explicó emocionada.

No fue un paseo fácil pero sí valiente. Soltó sus lagrimitas pero también esa sonrisa de fortaleza de quien sale adelante y gana la batalla con un corazón lleno de amor como el suyo. "Lloré y volví a llorar y estoy feliz de haberlo hecho y contar lo que verdaderamente pasó", concluyó.

Un acto muy generoso de su parte que su público le ha agradecido y aplaudido en las redes sociales. El capítulo de arranque ha sido todo un éxito y esto solo acaba de empezar.