La ya exprimera dama Angélica Rivera dice adiós a su papel como esposa del presidente. Así han sido sus últimos momentos en ese papel.

Por Teresa Aranguez
Diciembre 01, 2018
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Lo suyo ha sido un auténtico cuento de hadas pero… ¿con final feliz? Todavía no lo sabemos. Lo que es inminente es la despedida de Angélica Rivera de uno de los papeles más importantes de su vida, el de primera dama de su país, México. Un rol que le ha dado muchas oportunidades buenas pero que también le ha valido un mar de críticas por parte de los ciudadanos.

La Gaviota, popularmente conocida por su famosa telenovela, se despide de una etapa llena de recuerdos, subidas y bajadas. El amor le llevó a ser la esposa de Enrique Peña Nieto quien a los dos años de su romance se convirtió en el presidente del país.

Cinco años después abandonan el cargo con reproches y mucha decepción por parte de los ciudadanos quienes consideran su presidencia como una de las peores y más traumáticas de México.

La revista Vanity Fair asegura que las últimas horas de Angélica han tenido lugar en Argentina, país donde acompañaba a su marido en la famosa cumbre del G20, el último compromiso politico que cumplía esta semana como presidente.

Pero según la publicación y diversos medios, no están siendo momentos fáciles ni cómodos para la que fuera primera actriz. La salida del cargo podría llevar consigo un secreto según muchos a voces, el sonado divorcio que se espera se haga oficial en breve. Si bien son tan sólo rumores, suenan con gran fuerza y hay quienes apuntan que el romance que iniciaron hace ocho años estaría llegando a su final.

A sus 49 años, Angélica luce espectacular pero su vida no ha sido de color de rosas. Como primera dama tuvo que renunciar a su adorada profesión, la de actriz y comenzar una carrera siendo más la sombra que la estrella. Lo hizo enamorada y asumiendo el sacrificio que eso significaba.

En el camino ha hecho grandes amistades como la de la reina Letizia de España con quien ha competido sólo en belleza pues parece que mantienen una estreña relación. Su salida de la residencia de Los Pinos no será impedimento para que continúen siendo amigas, pero la gran pregunta ahora es, ¿volverá a la actuación?

Ese es el tema que ya abordan diferentes medios del país y que en caso de divorcio podría llevarse a cabo más pronto que tarde. De momento la todavía pareja culmina una etapa llena de altibajos para pasarle el cargo a López Obrador que este mismo sábado toma posesión de su cargo.