Thomas Markle rompió el silencio para asegurar que se siente "decepcionado" por anuncio de Meghan Markle y el príncipe Harry de que abandonan funciones en la Casa Real.

Por Mayra Mangal
Enero 09, 2020
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Primero fue la reina Isabel II, ahora, Thomas Markle, padre de Meghan Markle, ha tomado la palabra para dejar saber al mundo lo que opina sobre el impactante anuncio hecho este miércoles por su hija y el príncipe Harry de que planean abandonar sus funciones en la Familia Real Británica.

“Simplemente diré que estoy decepcionado”, lamentó el antiguo técnico de iluminación que desde hace años vive retirado en Rosarito, México. Sus palabras fueron dadas a conocer por medio de un comunicado de prensa que hizo llegar a la revista US Weekly.

Sus palabras hacen eco al sentir de la reina Isabel II quien según fuentes de alto rango en Buckingham se encuentra sumamente “decepcionada” con la actitud de su nieto y de la exactriz californiana.

Markle vive desde hace años alejado de su hija y las fricciones entre ambos han quedado bien documentadas por la prensa internacional, especialmente el fiasco de las fotos que supuestamente él mandó a hacer con un paparazzi para mostrar cómo buscaba un traje para la boda real de Meghan y Harry, a la que al parecer nunca fue invitado.

Meghan Markle (izq.) en tiempos mejores, con su papá y sus medios hermanos:

Thomas Markle vive retirado en Rosarito, México, desde hace años:

Las malas lenguas aseguran, incluso, que la reina no tenía ni idea del anuncio que Meghan y Harry planeaban hacer ni de que querían residir parte del tiempo fuera del Reino Unido, como ellos mismos confirmaron. Lo que es peor, según se dice la reina se enteró de la noticia bomba “por medio de la televisión”, según indicó una fuente al diario Daily Mail.

Mientras tanto, fuentes han contado al tabloide británico The Sun que el príncipe Carlos, padre de Harry, y su hermano mayor, el príncipe William, están lívidos con el anuncio. “Esta es una declaración de guerra hacia la familia”, apuntó dicha persona. “No consultaron a nadie para hacer su anuncio. Rompieron el protocolo. Hay furia [en la familia] sobre cómo hicieron las cosas sin contemplar las posibles implicaciones que esto conllevará a la institución [de la Corona]”.

“El príncipe de Gales y el duque de Cambridge están encendidos de rabia”. Y eso, no puede ser bueno.