La enfermedad hizo que la esposa de Haakon de Noruega disminuyera de gran manera su actividad pública durante el último año y gracias a un diagnóstico precoz, su expectativa de vida será mejor, dentro de la gravedad.

By Nuria Domenech
December 14, 2019 12:03 PM

La princesa Mette-Marit conoció al heredero de la corona de Noruega, Su Alteza Real el príncipe Haakon Magnus, en un concierto en los años 90 y nació el amor de forma fulminante, un auténtico flechazo.

Al poco tiempo estaban viviendo juntos, algo escandaloso para la sociedad más conservadora, puesto que ella era mamá soltera y su expareja fue detenida por tráfico de drogas. Por si fuera poco, también había participado en un reality de televisión buscando amor. Con tales antecedentes, no le fue nada fácil ganarse el cariño del pueblo, al que le costó ver en ella a su futura reina.

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Su boda real fue la primera del milenio, así que acaparó mucha atención mediática. Con el tiempo, Mette-Marit se ganó el cariño de la gente y ahora, mamá de dos niños más junto a su esposo, la desgracia llamó a su puerta en forma de una enfermedad de muy difícil solución.

La princesa de Noruega padece una variante rara de fibrosis, enfermedad que va endureciendo los pulmones y hace que respire cada vez peor. Recientemente habló de ella en un programa de televisión: «Soy consciente de mi estado de salud, pero no quiero que se le preste mucha atención desde fuera», dijo.

“Ahora me siento más cansada que antes y tengo que cuidarme más que nunca». Desde hace un año, ha restringido al máximo sus labores y eso le ayuda. «Tengo más poder de decisión sobre mi día día y eso es bueno para mí. Puedo salir a pasear, tengo más tiempo para leer… Es como si mi vida fuera más despacio».

Según el doctor que lleva su caso, gracias a un diagnóstico precoz, la evolución de la enfermedad será un poco más lenta y mejora sus expectativas de vida.

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