Por Nohelia Castro
Abril 13, 2020
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Los días de Karina Banda en la cuarentena transcurren entre la casa de Carlos Ponce y el set de El gordo y la flaca (Univision), donde estas semanas ha estado presentando el show sustituyendo a Lili Estefan o a Raúl de Molina.

La mexicana está aprovechando que con la crisis del coronavirus se cancelaron los viajes para aprender a cocinar las recetas de platillos mexicanos de su mamá, y el que más lo está disfrutando es su prometido.

"Se ha comido el picadillo de la receta de mi mamá: carne con papas, flautas, chilaquiles”, dijo Banda a MezcalTV.

Y mientras tú cocinas, ¿él qué hace?

“Carlos no para de trabajar. Carlos es lo que quieras: carpintero, electricista, entonces ahorita está terminando de pulir una pared porque cambió el switch de la luz de un cuarto, y yo pues estoy cocinando o me voy corriendo a hacer el show y regreso y vuelvo a cocinar, y luego me pongo a limpiar y luego ya es de noche y ya es el otro día”.

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¿Cómo llevas lo de salir a trabajar en este momento con el peligro del contagio del coronavirus?

“Al principio, cuando me dijeron que me tocaba ir al estudio como que me dio miedo,

‘¿qué tal si me pasa algo, me infecto?’. Yo vengo a la casa y aquí está Carlos. He sido súper cuidadosa y la verdad que en el canal también han sido muy cuidadosos; yo llego al estudio, todos mis compañeros están lejos, ya me tienen ahí el micrófono y yo solita agarro una toallita desinfectante, lo desinfecto. Yo sola me pongo el micrófono, nadie tiene contacto conmigo, eso también me da la tranquilidad de ir a trabajar. Aprovechando estas oportunidades, para mí es un honor".

¿Y vas a estar así toda la cuarentena?

“Yo creo que ya la próxima semana me toca a mí quedarme en la casa, porque me voy a mudar. Me toca salir ya de mi departamento y tengo un "town home", compré un "town home" a finales del año pasado”.

Entonces, ahora que estás comprometida con Carlos, ¿no vas a vivir con él?

“¡No!, es que no sé, quiero estrenar mi "town house", como que mi primera casa y quiero estrenarla yo, también soy muy así, como de la idea más conservadora y todo esto y no lo sé, la verdad es como por tener mis cosas, porque ahorita no puedo ni ponerme a venderlas”.

Entonces, ¿la boda la has parado?

“Sí, de verdad yo veo muchas novias que tuvieron que cancelar bodas y no quiero arriesgarme a tener que pasar eso y confiarme y decir ‘¡ay, pues tal vez cuatro o cinco meses y ya pasó todo!’, no quiero estar con el estrés de que ‘¿qué hacemos?, ¿cancelamos?’ Creo que ya hasta que estemos seguros de que todo está bien pues ya veremos qué hacemos".

Y para cuando sea la boda, ¿cómo la quieren?

“Queremos algo bien íntimo, bien familiar, entonces también por eso no nos preocupa, porque nunca hemos visualizado la súper boda; entonces cualquier cosita un mes antes voy y me compro un vestido bien bonito y no me estreso por nada”.