Juan Gabriel no quiso parecerse a Michael Jackson y prefirió dar instrucciones de cómo debían ser sus funerales para evitar que el público se llevara una mala impresión durante su muerte

Por Carolina Amézquita Pino
Agosto 31, 2018
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La muerte de Michael Jackson y como fue mostrada su imagen final ante el mundo, causó en Juan Gabriel una enorme impresión; ante ello, el intérprete de “Amor eterno” dejó como última voluntad que sus restos fueran cremados para que el público lo recordara siempre como fue en vida.

“A él se le quedó muy grabado Michael Jackson, la fotografía. [Le decía] ‘yo no quiero que me vean, y menos con papada. No quiero eso. Quiero que mi México me recuerde con mi música nada más”, explicó Rosenda Puentes, amiga íntima de Juan Gabriel al programa mexicano de televisión Ventaneando (TV Azteca). “Quiero que me recuerden como era. Cantando, bailando. Guapo, aunque esté gordito ahorita sigo siendo guapo. Quiero que me recuerden así”.

Para el Divo de Juárez la muerte le llegó de manera inesperada, ya que tenía todavía muchos planes por delante; entre ellos, abrir un club llamado Noa Noa en Cancún, México, donde pretendía seguir dando conciertos, pero sin tener que seguir viajando.

“Él quería hacer el Noa Noa en Cancún. Porque me acuerdo me decía: ‘26, nada más faltan 26 conciertos, nada más me faltan 22. Ya me cansé y ahora quiero que venga la gente a verme a mí cantar'”, explicó Puentes. “También quería hacer su escuela de música en playa, porque él ya le empezó a dar mucho amor a Cancún, a Playa del Carmen, y ahí iba a hacer su vida. Ya no quería salir a ninguna parte”.

Otro de los proyectos del compositor era ordenar las cabañas del inmueble donde habitaba, con el fin de que “se quedaran todos sus amigos” a vivir ahí.

Rosenda Puentes asegura que Juan Gabriel fue muy claro en los designios de su herencia y nombró a su hijo Iván Aguilera como heredero universal.