La despedida de doña Socorro Castro fue el doble de triste debido a las estrictas medidas para evitar el contagio del coronavirus.

Por Teresa Aranguez
Abril 26, 2020
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El fallecimiento de un ser querido siempre deja un vacío enorme pero su dureza se multiplica en tiempos de coronavirus. La imposibilidad de que todos los familiares puedan despedirse de la persona que parte y las estrictas medidas de seguridad impiden un adiós como uno quisiera.

Este ha sido el caso de la familia Castro. La muerte de Socorro, la mamá de Verónica y José Alberto Castro ha impedido que toda su gente, familiares cercanos y amigos de toda la vida, se hayan podido acercar a darle ese último adiós como ella y muchos otros que se han marchado se hubieran merecido.

En esta ocasión era el cabeza de familia, el Güero Castro quien se encargaba de todo y acudía al Panteón Francés para estar presente en la cremación de su querida madre.

Cumpliendo a rajatabla las medidas establecidas, acudió con mascarilla y guantes guardando las distancias de los trabajadores del lugar. Visiblemente afectado, el productor de telenovelas salió del coche para proceder a la cremación de su progenitora.

Aunque no pudieron estar todos presentes debido a la situación actual que se vive, sí lo hicieron de corazón. Al lugar llegaron coronas de flores de sus familiares y seres queridos con sentidos mensajes de cariño.

"Por siempre y para siempre", decía el arreglo floral de sus nietas Sofía, Fernanda y Regina Castro, hijas de José Alberto y Angélica Rivera. De esta forma quisieron decir presente y resaltar el amor eterno hacía su abuelita, un sentimiento que estará con ellas de por vida. QEPD.