El pelotero cubano Jorge Soler recordó en People VIP su decisivo home run que contribuyó a la victoria de los Bravos de Atlanta en la reciente Serie Mundial.
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El bateador cubano Jorge Soler ha recorrido el camino que también han transitado antes numerosos peloteros de la isla: la emigración. Un día se despidió de la familia con apenas 18 años y en un barco llegó a Haití, paso intermedio para lograr la oportunidad de alcanzar el sueño de las Grandes Ligas.

Hoy, a sus 29 años, ese sueño está más que cumplido. El jugador de los Bravos de Atlanta no solo conectó el vuelacercas más decisivo de la Serie Mundial en el sexto juego con los Astros de Houston, sino que fue declarado el MVP de la serie.

"Se siente bien que se haya ganado la Serie Mundial en esa organización", dijo Soler en una entrevista en People VIP. "Uno se levanta con más ganas, mi niño casi todos los días pone el batazo en YouTube, eso me motiva mucho".

Jorge Soler
Jorge Soler
| Credit: Darren Georgia/MLB Photos via Getty Images

Mucho ha dado de qué hablar entre los fans el batazo decisivo de Soler ante el lanzador Cristian Javier, que salió del estadio y permitió a los Bravos anotar tres carreras.

"Cuando vi que la pelota salió para arriba dije, 'ya, esa pelota se desapareció'", dijo Soler, quien como es costumbre celebró la victoria con champán, aunque el cubano insiste en que prefiere la cerveza.

"La sensación es increíble porque obviamente todo el mundo nos está mirando, es lo mejor que me ha pasado en mi carrera", afirmó.

Una final feliz como este le era difícil anticipar a Soler si se tiene en cuenta que llegó a Atlanta a media temporada tras un intercambio con los Reales de Kansas City, el equipo con el que había empezado ese años. "Me sorprendí cuando me cambiaron porque no estaba teniendo buena temporada, pero en el nuevo equipo lo sorprendió la química con los jugadores, las relaciones", sostuvo.

Aunque ahora el cubano está en un momento cúspide, también le ha costado mucho llegar a donde se encuentra hoy. Entre lo más difícil fue abandonar Cuba, dejando atrás a parte de su familia.

"Fue bien difícil porque estaba dejando todo atrás lo único que tenía, el pueblecito donde vivía, la gente que me seguía, mi familia. Gracias a Dios vine con mi papá, pero mi mamá, mi hermana y mis abuelos que me criaron se tuvieron que quedar atrás", dijo.

"En ese momento fue lo mas difícil, pero ahora veo que valió la pena todo lo que se hizo", reconoció.

Jorge Soler
Jorge Soler
| Credit: Megan Varner/Getty Images

Ahora Soler tiene una nueva familia. Su esposa y dos hijos lo acompañan casi toda la temporada, y como el cubano es bien familiar, se le hacen difíciles los momentos en que deben separarse.

"Se hace muy difícil cuando ellos no están, porque tengo su apoyo todo el tiempo", dijo.

Durante los viajes, el pelotero lo que más extraña es "levantarse y que su familia este ahí" y la comida, sobre todo el rabo encendido que prepara su esposa.

Respecto a la situación de crisis económica, política y social que atraviesa Cuba, Soler mostró su apoyo las iniciativas y protestas que se han llevado a cabo en el país en los útimos meses a favor del cambio. "La situación está bien difícil, no se consigue casi nada. Creo que el pueblo tiene que mantenerse en la calle y que se acabe la dictadura".

Soler, quien se convirtió en agente libre tras el Clásico de Otoño, habló sobre su futuro y el próximo equipo en el que pretende jugar: "Ahora mismo no sé, pero me gustaría regresar a Atlanta, jugar en Miami, porque vivo ahí y ahí tengo a toda mi familia, pero solo Dios sabe para dónde iría".

Jorge Soler
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| Credit: McGrath/WireImage

El pelotero cubano brilló en la noche de este jueves en la ceremonia de entrega de los Latin Grammy en Las Vegas, NV, donde vestido con un traje del diseñador cubano Osvaldo Joya y zapatos y suéter de Dolce & Gabbana, debutó como presentador y entregó un Grammy Latino a Bad Bunny, un fanático del béisbol.