Ilia Calderón habla en exclusiva con People en Español sobre su nuevo libro Es mi turno: Un viaje en busca de mi voz y mis raíces, donde comparte sus vivencias.

Por Lena Hansen
Febrero 28, 2020
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Debutar como autora es otro sueño cumplido para Ilia Calderón, quien este verano lanza su libro Es mi turno: Un viaje en busca de mi voz y mis raíces con la editorial Simon & Schuster. La copresentadora de Noticiero Univision y Aquí y Ahora (Univision) habló con People en Español en exclusiva sobre este nuevo reto.

“El libro es la historia de mi vida, es la historia de por qué yo muchas veces callé ante tantas cosas y porque un día decidí hablar”, dice la galardona periodista colombiana de 47 años. “Y el valor y el respeto que se le debe dar a esos silencios, y el respeto que se le debe dar a los términos en los que una persona decide contar su historia”, añade la comunicadora, quien se ha enfrentando a la discriminación y el racismo en su camino al éxito. Si bien cuenta sus lecciones de vida, Calderón aclara que no es un “libro didáctico de empoderamiento”. “Espero que a través de mi historia, otras personas puedan empoderarse”, afirma ella. “Cuento mi historia y la manera en la que sobrepasé ciertos problemas”.

También recuerda su niñez en El Chocó, Colombia, y habla del gran impacto que ha tenido su madre en su vida. “Si hay una palabra que define a mi mamá es resiliencia. Ella me enseñó que no importa que tan grande sea el problema, tú decides que tamaño le pones al problema”, dice. “En el pacífico [colombiano] tenemos una frase que dice: ‘Nunca se cansa quien por todo ha tenido que luchar’, y Goyo de Choquibtown la usa mucho. Es verdad, cuando tú naciste necesitando tantas cosas, nunca te vas a cansar de luchar por lo que quieres”.

De su madre, Doña Betty, aprendió el valor del trabajo y de la familia. “El valor de la familia para mí es fundamental. No hay un día que yo no hable con mi mamá y mis dos hermanas, una en Nueva Zelanda, una en Medellín y mi mamá que se reparte entre Medellín, Miami y Nueva Zelanda. Todos los días las llamo, hablo con ellas, estoy presente en sus vidas, en las vidas de mis sobrinos”, cuenta Calderón, quien vive en Miami con su hija Anna, de 7 años, y su esposo Eugene Jang. 

Su sentido de la independencia es algo que también heredó de su mamá. “Mi madre me enseñó el respeto, la discreción, me enseñó a no agacharme para que nadie se suba en mi espalda”, dice Calderón. “Era profesora y salía del colegio donde entraba en las mañanas y seguía trabajando en la papelería con mi abuelo. Ahí en esos escritorios era donde mis hermanas y yo hacíamos las tareas con la ayuda de mi mamá y mi abuelo. Nunca paró de trabajar, hasta que un día hablamos y decidió retirarse. Ahora trabaja cuidando nietos”, bromea la periodista. “Ella nos decía a nosotras: ‘Que ustedes no tengan que depender de su esposo para comprar sus cosas más intimas, tienen que ser independientes’. Ella iba con una costurera para hacerse su ropa y nunca le ponía el zipper por detrás para no depender de nadie, siempre se lo ponía al lado para que nadie tuviera que ayudarla a vestirse. Así crecí yo, con ese valor y esa ética de trabajo”.