La vida del único hijo de Cantinflas estuvo plagada de tragedias desde antes de que naciera. Descubre cuáles fueron 5 de ellas.

By Celeste Rodas de Juárez
May 16, 2017 02:34 PM

Desde su nacimiento, Mario Moreno Ivaova, el único hijo del comediante mexicano Cantinflas,  siempre estuvo rodeado de tragedias y controversias. Y es que como bien dijo en una ocasión el diario español El País, su vida no fue “cosa de comedia”.

Se dice que su madre, Marion Roberts, tuvo amoríos con Mario Moreno Cantinflas, quien en ese entonces estaba casado. Desesperada, se suicidó dejándolo a él, recién nacido, en el hogar del famoso comediante y su esposa. Debido a las raras circunstancias de su nacimiento, nunca quedó claro si era en verdad hijo legítimo o adoptivo del llamado “el Gran Mimo”.

El suicidio de su madre y que no quedara claro si Cantinflas era su verdadero padre, sin duda fueron sus dos primeras grandes tragedias. Pero pronto, viviría otra más: perder toda la fortuna de su padre.

Adoptivo o no, tuvo una niñez más que privilegiada, que se desarrolló en una mansión de 10,000 metros cuadrados, con cancha de tenis, sala de cine, varias albercas y frondosos jardines.

Victor Chavez/WireImage

Sin embargo, cuando Cantinflas murió, toda la riqueza que le heredó se hizo sal y agua entre drogas, el despilfarro y una batalla legal en la que perdió los derechos de las películas de su padre que enfrentó con su primo Eduardo Moreno Laparde.

Otra tragedia que le tocó vivir,  fue el suicidio de su hijo, Mario Moreno Bernat, en el 2012. Lo peor de todo es que murieron distanciados pues sólo un año antes, su vástago lo había llevado a los tribunales por abusos sicológicos y maltratos físicos, aduciendo que le tenía miedo porque se convertía en un “monstruo” bajo los efectos de las drogas y el alcohol.

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Precisamente las malas relaciones con sus hijos, fueron otra constante en su vida. Una de ellas, Marisa Moreno Bernat, fue víctima de un espantoso caso de violencia en México, y no se lo había dicho hasta que casi perdió la vida a manos de su pareja.  Otro de sus hijos, Gabriel Moreno Bernat, a sus 23 años vive como indigente, debido a su adicción a las drogas.

Moreno tuvo otros dos hijos, Mario y Valentina Moreno del Moral, pero con ellos tampoco mantuvo una relación cercana.

Al final de sus días, estaba separado de su tercera esposa, Tita Marbez, con quien sí mantenía una relación cordial. Fue ella quien lo descubrió muerto, de un infarto fulminante, a los 57 años de edad.

Marbez reveló que su esposo tenía un padecimiento crónico cardiaco desde su nacimiento, el cual “se lo descubrieron en 2010 y no se habían dado cuenta”.

 

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