La actriz tuvo que luchar durante muchos años contra el cáncer de seno que padecía, pero la mismo tiempo lidiaba con las adicciones y anorexia de su hija.
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Olivia Newton-John, quien fallecía este 8 de agosto, además de luchar contra el cáncer de mama, también hizo todo lo posible por recuperar la salud de Chloe Lattanzi, quien durante muchos años padeció anorexia y estuvo enganchada a las drogas.

Desde siempre, la actriz y cantante trató de mantener a su hija lejos del foco público, pero ahora con su deceso a los 73 años, han vuelto a salir a la luz algunos de los problemas que tuvieron que afrontar madre e hija para seguir adelante.

Olivia Newton-John y su hija Chloe Lattanzi
Olivia Newton-John y su hija Chloe Lattanzi
| Credit: Getty Images

Y es que la hija de Olivia Newton-John y Matt Lattanzi se ha sincerado en más de una ocasión, ya que su progenitora fue imprescindible para ayudarla en sus épocas "más oscuras" y se convirtió en su "mejor amiga".

Tras la muerte de OliviaChloe compartió un video en homenaje a su madre, con el pie de foto: "Eres mi luz. Mi lugar seguro. Mi corazón. Ha sido un honor y sigue siendo un honor ser tu bebé y mejor amiga. Eres un ángel en la tierra y todos los que te han tocado han sido bendecidos. Te quiero para siempre, mi dadora de vida, mi maestra, mi mamá".

En el año 2013, Chloe aseguró que la fama de su madre le había afectado y también admitió que le era difícil pasar mucho tiempo sola, ya que Olivia solía viajar mucho cuando ella era sólo una niña. Unos hechos que sin duda marcaron su infancia.

"La fama te desordena por completo. No culpo a mi madre de mis problemas, pero nunca querría ser famosa ni criar a mi propio hijo en torno al culto a la celebridad. Arruina vidas", comentó.

Aunque al mismo tiempo, reconoció que llegó a curarse de sus demonios personales, como su lucha contra el abuso de sustancias, la dismorfia corporal y la anorexia, gracias a apoyo incondicional de su mamá.

"Mi trastorno alimentario comenzó cuando tenía 15 años y continuó hasta los 20. Tenía ataques de ansiedad y necesitaba encontrar una manera de sentirme en control de algo. La comida era lo único que podía controlar", confesó a The Mail on Sunday.

"La primera vez que probé la cocaína sentí un gran alivio. Me quitó la ansiedad. Llegué al punto en que lo primero que hacía cada mañana era consumir cocaína", añadió.

En 2019, Chloe confesó a 60 Minutes que había aprendido a ser más fuerte y a lidiar con sus propios demonios para estar allí, para su madre enferma de cáncer.

"Decimos que todos tenemos nuestros cánceres. El mío es mi batalla contra las adicciones. Tengo que mantenerme sobria el resto de mi vida y eso es una lucha y requiere trabajo. Todos tenemos nuestros cánceres. No estoy tratando de hacer que su lucha suene pequeña, estoy tratando de decir que podría ser más fácil pensar que todos tenemos cosas que resolver", declaró en una entrevista a 60 Minutes en el año 2019, añadiendo que debía mantenerse limpia para poder ayudar a su madre en el tratamiento de su enfermedad.