Para Constanza, la hija de la actriz, no solo se ha ido una abuela, sino una de las personas que más la cuidó y quiso. Su corazón se rompió en mil pedazos.
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Cuando hace más de año y medio Edith González fallecía tras una dura batalla contra el cáncer, la señora Ofelia Fuentes, su mamá, fue uno de los grandes pilares de Constanza, su hija. La unión entre ambas siempre fue muy especial, por eso, su reciente fallecimiento ha supuesto otro duro golpe para la adolescente.

Su tío Víctor González, hermano de Edith, así lo comunicaba en una reciente entrevista al periódico mexicano Reforma. "Ella perdió a una segunda madre", resaltó.

El hermano de la protagonista de Corazón salvaje expresó que se fue tranquila pero dejando un gran vacío en todos, incluida su preciosa sobrina. La relación entre ambas era muy bonita y cómplice, pues Ofelia la cuidaba muchas veces siendo niña cuando su mami tenía que ir a grabar.

"Mi mamá siempre estuvo ahí para Constanza cuando Edith asistía a sus llamados o estaba de gira", expresó. "Ella se encargaba de cuidarla, siempre fue así", recoge también Univisión.

Unos cuidados que no se limitan a su niñez. Pocos meses antes de la partida de la actriz a los 54 años, cuando todavía trabajaba en televisión, la abuela era la encargada de recoger a la jovencita a la escuela. "Poco antes de la muerte de Edith, ella estaba en un programa y mamá iba por Constanza a la escuela", dijo Víctor a Reforma.

Además, aclaró que aunque sufrió mucho por la muerte de su hija, su partida no tuvo nada que ver con la depresión, sino con complicaciones de la edad.

"Fue la cuestión cardiaca, estaba comiendo y simplemente dejó de respirar", explicó al diario. "Tenía diabetes y otras enfermedades propias de la edad, esa fue realmente la causa".

La convertida en una bella adolescente ya cuenta con dos estrellas en el cielo que la cuidan y llenarán de luz de por vida.