Camila, una de las hijas de Alejandro Fernández, hace una fuerte revelación sobre su vida. La joven estuvo recluida en su habitación por muchos meses a causa de un problema de salud.

Por Carolina Amézquita Pino
Noviembre 14, 2019
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Pocos sabían que Camila, una de las hijas de Alejandro Fernández, había estado recluida en una cama por varios meses a causa de un aparatoso accidente que sufrió al caer de un juego conocido como Brincolín. La joven tuvo que luchar por mucho tiempo para recuperarse e iniciar una carrera como cantante pese a las secuelas con la que aún está luchando.

“Tuve un accidente, caí de cara y me fisuré las cervicales, me comprimí los discos, que están mordiendo unas terminales nerviosas muy importantes. Perdí la fuerza en los brazos y en las manos que después con terapia pude recuperar, después de siete meses en cama. Sigo yendo a terapia, pero ya estoy mucho mejor”, explicó Camila Fernández al programa mexicano de televisión Ventaneando (TV Azteca). “Tenía 18 [años]. No quería hablar del tema porque, decía ‘¿para qué?'; no quería tampoco que me vieran con lástima”.

La cantante en ciernes se estaba dando por vencida, pero su madre, América Guinart, le pidió tener una actitud positiva para salir adelante. Para la chica “fue muy difícil”, pero lo hizo y ahora se encuentra a un 95 por ciento de su recuperación.

“Tuve a mi familia ahí, que me ayudó muchísimo. Tuve que ir a muchas terapias. Si me topé con pared; me desesperé mucho, me sentía inútil, tenía una depresión muy fea, que pensé que ya no iba a llegar a nada en mi vida”, agregó. “Salí adelante después de dos años”.

Camila Fernández logró ir en contra de los augurios médicos y recuperar aquellas funciones que había perdido por completo. Tras esta fuerte experiencia, retoma su carrera musical y lanzará una producción musical. Además, asegura que no fue ella quien trató mal a un repartidor de comida.

“Trato con muchísimo respeto a cualquier persona”, aclaró. “Le pido perdón a la persona sí pensó que era yo”.