El conductor viajó a su país por Navidad y por fin pudo abrazar a Gertie, su progenitora de 86 años que además es superviviente de la COVID-19. ¡Cuánto amor y emoción!

Por Teresa Aranguez
Diciembre 23, 2020
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El 2020 ha sido un año duro para todos, pero si hay alguien a quien se le han acumulado los retos, es a Héctor Sandarti. En lo profesional tuvo que hacer frente a su salida inesperada del programa que había sido su casa por dos años, Un nuevo día, lo que significaba dejar a amigos, compañeros y una vida feliz en Miami.

En lo personal, fue más duro. Su madre Gertie, que vive en su natal Guatemala, se contagió de la COVID-19 a los 86 años. Un duro golpe que el presentador de Minuto para ganar VIP tuvo que vivir desde la distancia.

Pero esas millas no existen cuando el amor es grande y siempre estuvo al otro lado para ella. Después de todo este tiempo, Héctor por fin ha podido viajar a su país y abrazar a la primera mujer de su vida. El encuentro ha estado lleno de emoción y lágrimas de felicidad que traspasan de lleno las imágenes que el comunicador ha compartido.

Juntos han protagonizado algunos de los momentos más entrañables a través de sus redes. Héctor está recuperando todo el tiempo perdido y disfrutando cada segundo a su lado con bromas y ratitos así de cómplices.

"Las tardes a tu lado madre mía son invaluables. La paz que irradia tu presencia solo puede venir de Dios. Ese Dios que tú me enseñaste a amar. ¡Te amo Gertie!", escribió junto a esta preciosa foto de madre e hijo.

Además de disfrutar de la compañía de su mami, muy recuperada de un año de todo menos fácil, Héctor también presumió del encuentro con sus dos hermanas, dos pilares fundamentales en su vida.

"Gracias Claudia y Killy por ser mis amigas, fans, cómplices, maestras, corregidoras y ejemplo de amor y entrega. Las amo con todo mi corazón", expresó en este sentido escrito en Instagram.

Unas navidades que, aunque distintas por la pandemia que azota el mundo, al lado de los suyos tendrán mucho más color y sentido. ¡Felices fiestas para toda la familia, querido Héctor!