Entre risas, una divertida Giselle confesó a sus compañeras de La mesa caliente un episodio vivido con uno de sus amores que jamás podrá olvidar.
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Su programa La mesa caliente no solo es un espacio donde contar noticias y mantener al público informado sobre la actualidad de los famosos y anónimos, también es un espacio donde suceden anécdotas inesperadas protagonizadas por sus conductoras.

Este viernes, para cerrar una intensa semana, Giselle Blondet regaló a la audiencia y a sus compañeras una anécdota que despertó las carcajadas de los allí presentes por la gracia con que la contó el contenido de la misma.

Ocurría hace unos cuantos años con una de las antiguas parejas de la presentadora. Un momento que asegura jamás podrá sacar de su cabeza.

Giselle Blondet
Giselle Blondet en La mesa caliente
| Credit: Instagram Giselle Blondet

La situación en cuestión tuvo lugar en Canadá con un novio cuyo nombre prefirió no decir. Estaban disfrutando de la velada y bebiendo unos tragos de diferentes sabores que, así de primeras, no les hicieron sentir indispuestos.

"Nos los tomamos pero nos sentíamos bien", dijo refiriéndose a las bebidas frutales que estaban probando. Lo fuerte llegó cuando se levantaron. "'Aquí hay un problema', dije yo. Y mi ex, 'pues yo creo que hay un problema también'", describió imitando la voz de alguien que está demasiado contento producto del alcohol.

Sin haberse dado cuenta, las bebidas dulces hicieron efecto en su cuerpo y apenas podían caminar. Llegaron a duras penas a la puerta de su habitación en el hotel donde se toparon con una nueva sorpresa. "Cuando vamos a abrir la puerta, por su puesto la llave no funcionaba", dijo ante las risas desternillantes de sus compañeras.

Así que tuvieron que llamar al mánager del hotel para resolver ese pequeño gran asunto. Y cuando llegó el responsable, Giselle ya estaba en el suelo. "No había manera, no me podía levantar, no podía hacer nada.... En resumen, esa noche dormí en el baño abrazada a lo que esa noche fue mi mejor amiga, ustedes saben lo que es", concluyó de lo más graciosa.

La anécdota fue una divertida manera de cerrar una semana de risas, anécdotas e historias de todo tipo en La mesa caliente, un espacio en el que sus presentadoras no tienen reparo en abrir su corazón y contar algunas de sus experiencias personales más significativas.