Francesco Zampogna se quedó en shock con lo que le dijo el cura y tardó unos segundos en reaccionar. ¡El cómico momento fue recogido por las cámaras!
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El pasado viernes, Francisca cumplía uno de los grandes sueños de su vida: casarse en su amada República Dominicana, esta vez por la iglesia, con su amor y padre de su hijo, Francesco Zampogna.

Todo salió perfecto y la unión fue como un auténtico cuento de hadas. Pero como en toda historia, también hubo anécdotas y momentos cómicos.

Uno especialmente divertido fue el que vivió su marido en plena ceremonia religiosa. El cura que la oficiaba pidió a Francesco algo con lo que él no contaba, ni él ¡ni la propia novia!

Ambos le miraron sorprendidos, especialmente el italiano, quien no terminaba de creer lo que el religioso le estaba diciendo. Mientras Francisca se reía, la cara de extrañado del novio quedó grabada en video.

Por lo general, o al menos lo que suele ocurrir en las bodas, el beso entre el novio a la novia se da cuando ya se ha oficiado la ceremonia y son marido y mujer. ¡Pues este no fue el caso!

Al intercambiar los anillos, el cura les pronunció la famosa frase de 'ya puede besar a la novia'. Un beso que los dos estaban deseando darse pero que no esperaban que fuera tan pronto ya que todavía quedaba boda por delante.

De ahí la confusión de Francesco quien no terminaba de entender qué pasaba. "El novio puede besar a la novia", dijo el oficial. A lo que la Francisca contestó: "¿Yaaa?".

La cara de Francesco era un auténtico poema. Después de unos segundos de confusión mirando al cura y sin saber muy bien qué hacer, finalmente entendió que había que besar a su chica, y lo hizo encantado, largo y tendido.

Después de un besazo de 10 segundos de duración, la boda continuó. Ahora tocaba intercambiar las arras matrimoniales y continuar con las promesas.

Y así hasta llegar al final de la ceremonia, momento en el que el cura volvió a pedirles que se besaran por segunda vez. Los novios lo hicieron ante los aplausos, silbidos y gritos de emoción de los allí presentes.

Después de una boda feliz y llena de diversión y besos, el sábado las celebraciones continuaron con más bailes, comidas y festejos.

La fiesta de despedida estuvo llena de sabor dominicano con música, comida y bebida típica del país. Un cierre, sin duda, con broche de oro.