Estas son las celebridades que han aparcado su profesión frente al público para volver al hospital y ayudar a los enfermos del Covid-19.

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La llegada del coronavirus ha traído consigo miles de muertes y mucho dolor a las familias, pero con él también se ha fortalecido el espíritu solidario de muchas personas que han tendido su mano para ayudar a quienes lo necesitan.

Entre ellos, por supuesto, muchas celebridades. Su ayuda en algunos casos no se ha limitado a aportar cheques millonarios a hospitales y centros. Hay famosos que antes de brillar frente a los flashes trabajaban como sanitarios, así que se han quitado el cartelito de ‘famoso’ para volver a ponerse el uniforme de empleado de salud.

Entre ellos, Clara Alvarado, la actriz de la famosa serie española La casa de papel, que no ha dudado en regresar a su trabajo de enfermera y echarle horas en un hospital.

Y del mundo del entretenimiento a las leyes. La política dominicana Karines Reyes, también enfermera, ha hecho lo propio. A sus 36 años y siendo testigo del horror que vivimos no ha dudado en tender su mano a quienes viven una pesadilla actualmente. “¿Cómo no voy a ayudar en tiempos como estos?”, ha dicho convencida en su cuenta personal de Twitter. Al igual que muchos compañeros, ella también ha asumido el riesgo por el bien de todos.

La belleza no está reñida con la inteligencia ni el buen corazón y una vez más ha quedado más que demostrado. La Miss Inglaterra 2019, Bhasha Mukherjee, doctora junior de profesión, ha cambiado la corona por la bata para ayudar a sus colegas médicos en Inglaterra a combatir esta pandemia. En su caso, además, experta en temas respiratorios, uno de los puntos débiles que más ataca el virus.

El mundo del deporte también ha dicho presente en los hospitales que hacen frente día a día tantas bajas y llegadas de enfermos del coronavirus. El exjugador de la NFL Myron Rolle, quien cursa su tercer año como residente de neurocirugía en el Hospital General de Massachutsetts, también ha aparcado su amor por la pelota para entregárselo a las víctimas de esta pesadilla.

A todos ellos y todas las personas anónimas que entregan su vida a diario en su lucha contra este bicho, GRACIAS en mayúsculas. Un ejemplo de humanidad, unión y solidaridad que demuestra que en tiempos de crisis el amor prevalece sobre todas las cosas.