Los recién casados Meghan Markle y el Príncipe Harry ya estrenan nuevos títulos reales

Por Teresa Aranguez
Mayo 19, 2018
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¡Es oficial! Harry y Meghan ya son el Duque y la Duquesa de Sussex. Era la propia Reina Isabel quien anunciaba la noticia el sábado por la mañana poco antes de que la boda real se llevara acabo en la Capilla de San Jorge. Además, el nieto pequeño de la monarca también se ha convertido en el Conde de Dumbarton y el Barón Kilkeel, los cuales serán usados en Escocia y el Norte de Irlanda, respectivamente.

“La Reina tiene el placer de conceder un Ducado al Príncipe Henry de Gales. Sus títulos serán el de Duque de Sussex, el Conde de Dumbarton y el Barón Kilkeel,” decía el comunicado de Palacio.

En los meses anteriores a la gran boda, se había especulado que Sussex sería el Ducado elegido por la Reina para el que dicen es su nieto favorito y su ya esposa. La otra posibilidad que también se barajaba era la de convertirse en el Duque de Clarence, pero ganaron las apuestas que apuntaban al primero.

En el caso de Meghan, aunque está casada con un príncipe en toda regla, será comúnmente referida como Duquesa de Sussex ya que su supuesto título de princesa no es oficial.

La declaración oficial de títulos el día de una boda de esta embergadura es una tradición ya conocida en la familia real británica. Cuando el Príncipe William y Kate Middleton se casaron también se convertían en los duques de Cambridge tras su boda. Por su parte, cuando su tío, el Príncipe Andrew, se unió a Sarah Ferguson, la reina les hizo Duques de York de inmediato.

¿Qué cambian estos títulos en sus vidas? En realidad ser Duques les convierte en responsables de la imagen de este lugar, además de sus embajadores en cualquer evento o celebración a la que acudan. Los recién casados los han aceptados felices y dispuestos a cumplir su cometido.