Isabel II y la familia real se blindan alrededor de Harry y Meghan, brindándoles apoyo incondicional para su nueva vida en Canadá, aunque continúan trabajando para encontrar los mejores términos en su nuevo rol. Te contamos todos los detalles de la reunión en Sandringham y las palabras exactas del insólito comunicado de la monarca.

Por Nuria Domenech
Enero 13, 2020
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¡Terminó el encuentro! Finalizó la reunión en Sandringham convocada por la reina Isabel a la que asistieron el príncipe Harry, su hermano William y el príncipe Carlos así como Meghan Markle presente en video-conferencia, para comenzar a perfilar el nuevo rol de los duques de Sussex a partir de la crisis que se inició la semana pasada, conocida ya como el Megxit.

Al finalizar el encuentro, que duró alrededor de dos horas, el palacio de Buckingham emitió un comunicado en el que la reina señala que aún hay temas complejos por resolver y cuya solución se comunicará en los próximos días.

Estas fueron las palabras exactas de la soberana, dando el visto bueno a la decisión de los duques de Sussex que sorprenden por estar escritas en primera persona, algo no habitual en este tipo de comunicados: “Mi familia y yo apoyamos completamente el deseo de la joven familia formada por Harry y Meghan de crear una nueva vida. Aunque hubiéramos preferido que permanecieran trabajando a tiempo completo como miembros de la familia real, respetamos y comprendemos su deseo de querer llevar una vida más independiente mientras continúan siendo valiosos miembros de mi familia”.

Isabel II aseguró que Harry y Meghan quieren ser, efectivamente, financieramente independientes: “nos dejaron claro que no quieren depender de los fondos públicos en su nueva vida” y declaró que “se establece un periodo de transición en el que los duques de Sussex pasarán su tiempo entre Canadá y el Reino Unido”.

De momento, ¡luz verde para los papás de Archie! Después de este primer acercamiento, queda claro que la reina Isabel buscará soluciones que favorezcan a su pelirrojo nieto y su esposa estadounidense para que después de la tormenta, llegue la calma.

Es evidente que la familia se blindó hoy alrededor de Harry en un día que podía haber terminado en catástrofe y que comenzó con un comunicado conjunto de los príncipes Harry y William, en el que desmintieron una noticia que circuló hoy en los tabloides que aseguraba que William le hacía bulling a Harry: “Para ser hermanos a los que tanto les preocupa los asuntos relacionados con la salud mental, el uso de este tipo de lenguaje incendiario es ofensivo y potencialmente dañino”, dijeron al unísono.

La opinión pública continúa dividida entre los que piensan que la decisión de los duques de Sussex es acertada y los que ven con muy malos ojos este nuevo giro de la familia real británica. Como siempre, hay opiniones para todos los gustos. Pero hoy demostraron que la familia sigue unida contra viento y marea.